jueves, 21 de abril de 2011

Jubilación de lujo (No os perdáis el comentario)

Hace 2 años, mis hijos y yo hicimos un crucero en el Mediterráneo a bordo de un trasatlántico, el Sea Princess.
Durante la cena, vimos a una señora mayor sentada sola en una mesa del comedor.
Vi que los empleados, oficiales, camareros tenían suficiente confianza con ella.
Pregunté a nuestro camarero por ella esperando me dijese que era socia de la compañía, pero todo lo que me dijo es que viajaba a menudo en crucero.
Una noche, saliendo del comedor, nos pasamos por su mesa para saludarla. «Parece que usa mucho los servicios de este barco»- me presenté.
«Sí, es verdad»
«¿Y siempre viaja sola?»
«Es menos caro que una residencia »
«¿Y cómo llegó a esta conclusión?»
Ella sacó una calculadora.
El coste medio de una residencia para personas mayores es de 80 € por día.
El precio en el Princess (hecha la reserva con tiempo y con la reducción para jubilados) es de 54 € por día. Esto me deja 26 € por día que puedo emplear así:
Las propinas- que no suben de 10 €.
Podré tomar hasta 10 comidas al día si quiero comer en el restaurante o utilizar el servicio de camarote, lo cual quiere decir que podré tomar el desayuno en la cama todos los días.
El crucero tiene tres piscinas, gimnasio, lavandería gratis y espectáculo todas las noches.
Te dan pasta de dientes, y demás útiles de aseo... Gratis.
Te tratan como un cliente y no como un número. Un suplemento de 5 € en propinas pondrá todo el equipaje a tus pies.
Conozco nuevas amistades cada vez.
¿La tele no funciona? ¿Hay que cambiar una bombilla? ¿Sábanas? Ningún problema lo reparan todo y hasta te presentaran excusas por la molestia.
Mantel y servilletas limpias todos los días.
Si te caes y te rompes un hueso, en una residencia dependerá de la seguridad social. Si el mismo accidente le ocurre en el Barco te darán la mejor cabina para el resto de tu vida.
Y ahora lo mejor.
¿Quieres ver Sudamerica, el canal de Panamá, Tahiti, Australia, Nueva Zelanda, Asia... o cualquier otro destino?
Siempre habrá un barco listo para ir, así pues no me busques en una residencia para mayores, que estaré de crucero.
Por último. Cuando muera, tengo contratado y firmado por mi compañía de seguros y mi familia que me tirarán por la borda ¡y sin gastos!
Haz que lean esto los que sueñan con una jubilación de lujo.
¡Olé!

2 comentarios:

  1. Dios creó al Burro y le dijo: Serás burro, trabajarás incansablemente de sol a sol cargando bolsas en el lomo, comerás pasto, no tendrás inteligencia y vivirás 50 años. El burro contestó: "Señor, seré burro pero vivir 50 años es demasiado, dame apenas 20 años".
    Dios se lo concedió.

    Dios creó al Perro y le dijo: Cuidarás las casas de los hombres, serás su mejor amigo. Comerás las sobras que te den y vivirás 25 años. El perro repondió: "Señor, seré perro pero vivir 25 años es demasiado. Dame apenas 10 años".
    Dios se lo concedió.

    Dios creó al Mono y le dijo: Serás momo, saltarás de rama en rama haciendo payasadas. Serás divertido y vivirás 20 años. El mono le contestó: "Señor, seré mono pero vivir 20 años es demasiado. Dame solamente 10 años".
    Dios se lo concedió.

    Finalmente Dios creó al Hombre y le dijo: Serás hombre, el único ser racional sobre la faz de la tierra. Usarás tu inteligencia para enseñorearte sobre los animales. Dominarás al mundo y vivirás 20 años.
    El hombre respondió:
    - "Señor, seré hombre pero vivir 20 años es muy poco, dame los 30 años que el burro rehusó, los 15 años que el perro no quiso y los 10 años que el mono rechazó".
    Así lo hizo Dios.

    Desde entonces el hombre vive 20 años como hombre, se casa y pasa 30 años como burro: trabajando y cargando todo el peso el lomo.
    Después cuando los hijos se van, vive 15 años como el perro: cuidando la casa y comiendo lo que le dan, para luego llegar a viejo, jubilarse y vivir 10 años de mono: saltando de casa en casa o de hijo en hijo, haciendo payasadas para divertir a los nietos.

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