Mostrando entradas con la etiqueta Medio Ambiente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Medio Ambiente. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de octubre de 2014

Frases y Reflexiones para que nos demos cuenta...

"Cuando el último árbol sea cortado,
el último río envenenado,
el último pez pescado,
sólo entonces,
el hombre descubrirá
que el dinero no se come".
Proverbio Cree

PARA MI HIJO                          
 
Nadie más conocerá la fuerza
y el poderío de mi amor por ti.
 
Después de todo,
eres el único que conoce
como suena mi corazón por dentro.
 
                                             Mamá
 
Todo lo que diste de corazón y con sinceridad,
regresa a ti con mayor proporción.
No importa cómo te lo paguen, la recompensa llegará.
 
 
PARA MI MAMÁ                          
Le voy a decir a mi mamá
que me busque el amor de mi vida,
ella siempre encuentra todo...
menos el dedal y el botón, que se lo encuentro yo.
 
                                             Tu hijo
 
 
"No me digas mi vida, dime mejor mi cielo, porque la vida es corta... y el cielo, eterno."
 
"La soledad no es estar solo, es estar vacío."
(Séneca)
 
 
Promméteme que no olvidarás nuestras risas,
nuestras bromas,
nuestras conversaciones,
nuestros planes,
nuestros juegos,
nuestras lágrimas,
nuestros recuerdos,
nuestras experiencias,
nuestros reencuentros,
nuestros abrazos y besos...
¡Prométeme no olvidarme!
(Jorge Espinosa)
 
 
Por grandes y profundos que sean los conocimientos de un hombre, el día menos pensado encuentra en el libro que menos valga a sus ojos, alguna frase que le enseña algo que ignora.
Mariano José de Lara
 
Cultura es lo que queda después de olvidar lo que aprendimos en la escuela.
 
En momentos críticos, la imaginación es más importante que el conocimiento.
 
 
"Me viene a mí con mentiras. A mí, que estudié con Pinocho."
 
 
Para las madres impacientes...
 
"¡Respira! Tú serás madre toda la vida... ¡Él será niño sólo una vez!"
 
 
Para nadie en especial, pero es una frase simpática:
 
"Dicen que uno cosecha lo que siembra... no recuerdo cuando planté tanto idiota".
 
 
Y para terminar... a disfrutar del fin de semana...
 
 

miércoles, 21 de mayo de 2014

"Odio a la belleza"

"La pasión creadora es un rasgo constitutivo de la historia humana: allá donde los hombres has estado, han dejado testimonio de su paso por la Tierra creando belleza, y también arrasándola."
Juan Manuel de Prada (en "Animales de Compañía", El Semanal)

sábado, 14 de diciembre de 2013

Bofetada educadísima de Brasil al mundo (Chico Buarte)

Buenísima la siguiente lectura, buenísima, no sólo por el contenido, sino también por el "continente".
Repito, me ha encantado, el sentido común me encanta.


DECLARACIONES DE CHICO BUARQUE - MINISTRO DE EDUCACIÓN DE BRASIL.

Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO CHICO BUARQUE, qué pensaba sobre la internacionalización de la Amazonia. Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño.
 
Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:

Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonia. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro.
Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonia, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad.
Si la Amazonia, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero.
El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonia para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio.
De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonia es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonia es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales.
No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.
También, antes que la Amazonia, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer solo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea manipulado y destruido por el sólo placer de un propietario o de un país.
No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado.
Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhatan debería pertenecer a toda la humanidad.
De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia… cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.
Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonia, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil.
En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda.
Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonia. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir.
Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonia, sea nuestra. ¡Solamente nuestra!
 
NOTA: Este artículo fue publicado en el NEW YORK TIMES, WASHINGTON POST, USA TODAY y en los diarios de mayor tirada de EUROPA y JAPÓN.
Pero en BRASIL y el resto de Latinoamérica, este artículo no fue publicado. Ayúdenos a divulgarlo.
¡Gracias!
Enlace completo:
Saludos

martes, 26 de noviembre de 2013

El Prestige naufraga de nuevo, y vuelve a "partir" a la sociedad

"TRAS 100 AÑOS BUSCANDO RESPONSABLES POR EL HUNDIMINETO DEL TITANIC, UN TRIBUNAL ESPAÑOL DECLARA INOCENTE AL ICEBERG"


(por Jota R Nuñez)
He visto la indignación que la sentencia del Prestige ha ido dejando en vuestros muros, fotos que colgais, comentarios, interacciones en redes sociales, etc. Es de justicia reconocer como nos gusta ver como en cuestión de minutos muchos agregados comparten las inquietudes propias, y como no, los sentimientos de rechazo, crispación, dolor, odio, e importencia que nos genera. En estos tiempos ya casi resulta imposible ocultar las cosas de la opinión pública. No importa de qué se trate, porque todo se sabe, todo es muy mediático. De hecho estamos tan seguros de que pase lo que pase nos enteraremos, que nos permitimos el lujo incluso de dejar que pase el tiempo, porque al final nos dará la razón. Que la tenemos y nadie nos la va a sacar. Y con ésto nos vamos satisfechos a la cama, con la conciencia anestesiada de tanta razón que nos han dado, cuando resulta que, como siempre, los árboles no nos dejan ver el bosque... ¿Nadie se ha preguntado qué hemos hecho durante 11 años para que en el Gobierno y con mayoría estén los mismos que gestionaron la crisis? ¿Es casualidad que después de 11 años haya salido la sentencia ahora? ¿De verdad os sirve de algo que os den la razón?


- - - - -

1989
EXXON VALDEZ
Vertido de 40.900 toneladas de petróleo (257.253 barriles) en la costa de Alaska. Condena al grupo petrolero Exxon Mobil al pago de 507.5 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios a los pescadores, empresarios y nativos de Alaska, Estados Unidos, afectados por el vertido del buque.

2002
PRESTIGE
Vertido de 77.000 toneladas de petróleo (484.315 barriles) en nuestras costas. El tercer desastre más costoso provocado por el hombre en toda la historia de la humanidad después del desastre de Chernobyl y de la explosión del Columbia.
Indemnización "0"...

- - - - -

- ¡La justicia hace aguas! ¿qué hacemos señor?
- ¡Aléjenla de la costa!




La semana de...
El segundo naufragio
Alicia Fernández - 17 de noviembre de 2013
En ese país cainita, podrido y envidioso casi no sorprende nada. A lo sumo, con esfuerzo y propósito, puedes aparentar cierta turbación ante las mil y una incongruencias o afrentas diarias. Nuestra capacidad de asombro ha sido ampliamente superada por la triste realidad, esa que una vez sí y otra también nos restriega, inmisericorde, nuestra endeblez. Es por ello que la sentencia por el viacrucis y crucifixión del Prestige en la piscina del Fogar de Breogán me deja a cero grados. Ni frio ni calor, que diría algún político.

Podríamos cabrearnos por tan interminable e incompetente instrucción (según nos dicen no pueden condenar por ausencia de imputación de los responsables). O por los manejos para cambiar la composición del Tribunal que lo iba a juzgar (ante la dureza de alguna de sus decisiones previas). Incluso por las valoraciones subjetivas que contiene la propia sentencia. Pero, ¿para qué? ¿Acaso a usted, a estas alturas de la película, le sorprende ver una Justicia lenta, mal engranada con la sociedad y contraria al sentido común? Supongo que no.

La que suscribe, en momentos de duda, para adaptar un problema complejo a su escasa capacidad de comprensión, suele reducir al nivel más simple sus elementos y así poder formar una opinión sensata. Estrategia que también le vale para no irse por las ramas ante sus múltiples derivaciones y perder de vista el meollo del asunto. Pues bien, llevado a ese nivel la cosa quedaría así: había una vez una empresa ubicada en un paraíso fiscal y legal, que tenía un barco grande y viejo. Esa empresa consiguió que una clasificadora y una aseguradora validasen aquel amasijo de hierros para transportar una mercancía peligrosa como el fuel. Abanderaron el barco en una república bananera, contrataron una tripulación de circunstancias y se echaron a la mar. Para mayor despiste el flete se cambia de nombre, se reexpide en puertos de conveniencia y se cambia de destinatario. Esa bomba de relojería pasa por delante de Galicia, casi por el salón de las casas costeras, y, como no podía ser de otra forma, por un mal tiempo relativo sufre daños que lo hacen ingobernable.

En ese punto se hacen cargo unos sesudos mandatarios que toman tarde (algunos estaban de caza y otros de vacaciones) decisiones más que dudosas y se produce el mayor pifostio medioambiental desde los Reyes Católicos. Se instruye el pertinente proceso judicial y, ¡once años después!, se concluye que nadie tiene la culpa. Bueno, sí. Galicia por estar donde está y viendo venir la mierda no haberse apartado.

Así, resumido y en frío, a los gallegos se les atraganta esta píldora. Más si han visto que esta semana a una chica le pedían siete años de cárcel por contaminación acústica, pues cometió el horrendo crimen de tocar el piano. Con lo cual hay dos opciones: sacar la espingarda y tirarse al monte a lo Curro Jiménez o auto recluirte en un psiquiátrico hasta el juicio final ¡Qué país!


- - - - -


Un equipo de expertos a modo de jurado popular
Escrito por:
José Vicente Domínguez - 19 de noviembre de 2013

Enlace: pincha aquí

Sobre el caso Prestige, ¿quién no sería capaz de aportar consideraciones, razonamientos, opiniones más o menos fundadas, conclusiones post mortem, estudios contrastados y teorías provenientes de profesionales, neutrales o implicados? Pues así tal ocurrió. Ahí tienen, señores magistrados, el voluminoso expediente con un sinfín de estudios. Saquen ustedes las conclusiones. Así es como los magistrados de la Audiencia se encontraron con un maremagno de documentos y argumentos cuyo estudio sobrepasa la capacidad de análisis de cualquier profesional ducho en la materia. ¿Y qué pueden hacer unos magistrados doctos en lo suyo pero legos en la cuestión ante tal volumen y disparidad de opiniones?... Tal vez lo mejor hubiera sido declararse incompetentes en la materia. Pero no procede así en nuestro derecho.

¿Se imaginan a alguien profano en este asunto -por muy gran jurista que sea- tratando de analizar las consecuencias del impacto de una ola que nadie vio, y en la que él tal vez no crea, tan inmensa como un edificio de siete pisos? ¿Puede alguien ajeno a una profesión vivida, imaginarse el estupor de ser ordenado alejarse de un posible puerto de refugio cuando la vida del sujeto que cabalga está en grave riesgo de peligro? ¿Qué podrá discernir un magistrado, por mucho que le cuenten, sobre la conveniencia de una decisión tal que la de alejar o acercar un buque a la costa o navegar con un engendro gravemente herido a un rumbo temerario en contra de los elementos? Así podríamos seguir sin casi fin. Porque, una vez leída la sentencia de la Audiencia de A Coruña, nos da la impresión de que en lugar de proceder a clarificar y sacar las debidas conclusiones de los múltiples análisis -para el que los magistrados admiten carecer de conocimientos- se han limitado a una operación matemática de simples sumas y restas, para llegar a la fácil y pueril conclusión de que, puesto que como unos dicen H y otros dicen B, la cosa se queda en tablas y allá paz y aquí gloria.

Y no es de extrañar que el pueblo se indigne. Quienes conocen de las cosas de la mar y vivieron los sucesos, saben que no es este un caso para ser juzgado por un trío de profanos. No se trata de saber si se produjo incumplimiento de una ley para la que existe casuística y argumentos penales y civiles contrastables en Derecho. Es un siniestro marítimo complejo que debería haber sido analizado por un equipo de especialistas, hasta llegar a la conclusión mayoritaria de la responsabilidad de cada cual, tal que si se tratase de un jurado popular especializado. Una vez analizadas y discernidas las actuaciones, podrían los magistrados aplicar la pena que en Derecho pudiera corresponder a tenor de las decisiones de cada cual. ¿O es que nadie ha decidido nada?

miércoles, 6 de noviembre de 2013

La moda verde, en la fila del supermercado

En la fila del supermercado, el cajero le dice a una señora mayor que debería traer su propia bolsa, ya que las bolsas de plástico no son buenas para el medio ambiente.

La señora pide disculpas y explica: “Es que no había esta moda verde en mis tiempos.”

El empleado le contestó: “Ese es ahora nuestro problema. Su generación no puso suficiente cuidado en conservar el medio ambiente.”

Tiene razón: nuestra generación no tenía esa moda verde en esos tiempos:

En aquel entonces, las botellas de leche, las botellas de gaseosa y las de cerveza se devolvían a la tienda.

La tienda las enviaba de nuevo a la fábrica para ser lavadas y esterilizadas antes de llenarlas de nuevo, de manera que se podían usar las mismas botellas una y otra vez. Así, realmente las reciclaban.

Subíamos las escaleras, porque no había escaleras mecánicas en cada comercio ni oficina. Íbamos andando a las tiendas en lugar de ir en coches de 300 caballos de potencia cada vez que necesitábamos recorrer 200 metros.

Por entonces, lavábamos los pañales de los bebés porque no los había desechables. Secábamos la ropa en tendederos, no en secadoras que funcionan con 220 voltios. La energía solar y la eólica secaban verdaderamente nuestra ropa. Los chicos usaban la ropa de sus hermanos mayores, no siempre modelitos nuevos.

Entonces teníamos una televisión, o radio, en casa, no un televisor en cada habitación. Y la TV tenía una pantallita del tamaño de un pañuelo, no una pantallota del tamaño de un estadio de futbol. En la cocina, molíamos y batíamos a mano, porque no había máquinas eléctricas que lo hiciesen por nosotros. Cuando empaquetábamos algo frágil para enviarlo por correo, usábamos periódicos arrugados para protegerlo, no cartones preformados o bolitas de plástico. En esos tiempos no arrancábamos un motor y quemábamos gasolina sólo para cortar el césped; usábamos una podadora que funcionaba a músculo. Hacíamos ejercicio trabajando, así que no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre cintas mecánicas que funcionan con electricidad.

Bebíamos del grifo cuando teníamos sed, en lugar de usar vasitos o botellas de plástico cada vez que teníamos que tomar agua. Recargábamos las estilográficas con tinta, en lugar de comprar una nueva y cambiábamos las cuchillas de afeitar en vez de tirar a la basura toda la maquina afeitadora sólo porque la hoja perdió su filo.

En aquellos tiempos, la gente tomaba el tranvía o el autobús y los chicos iban en sus bicicletas a la escuela o andando, en lugar de usar a su mamá como taxista las 24 horas. Teníamos un enchufe en cada habitación, no un regleta de enchufes para alimentar una docena de artefactos. Y no necesitábamos un aparato electrónico para recibir señales desde satélites situados a miles de kilómetros de distancia en el espacio para encontrar la pizzería más próxima.

Así que me parece lógico que la actual generación se queje continuamente de lo irresponsables que éramos los ahora viejos por no tener esta maravillosa moda verde en nuestros tiempos.


Sinceramente una historia que da para pensar…
Normalmente se le echa la culpa a nuestras anteriores generaciones de el daño ambiental que hay ahora, pero después de leer esto, ¿aún lo crees?

¿No seremos nosotros los que con tanto avance estaremos cargándonos el medio ambiente en vez de sanearlo?
Saludos