miércoles, 14 de marzo de 2018
Podría ser tu remo
Las canciones y sus letras, pueden ser sentimientos, o sólo letras.
“No soy lo que escribo, soy lo que sientes al leerme.”
“No soy lo que hablo, es lo que sientes al escucharme.”
No soy quizá como quieres, pero soy yo.
- ¿Qué quieres ser de mayor?
- No sé, ¿qué hay?
Podría ser, Antonio Orozco
Podría estar, toda la vida recogiendo las estrellas que,
Se te quedaron esparcidas por el cielo y yo,
Podría estar cantando hasta quedarme sin la voz,
Podría ser tu remo.
Podría ser, el que se queda con las sobras de tus besos,
La última página del libro de tu anhelo,
Podría estar fingiendo cada noche hasta que salga el sol,
Podría hacerlo.
Puedes ver, como respeto todo lo que estás viviendo
Como lo hago solo porque creas que es cierto,
Y que en mi vida solo queda una razón y un verso.
Yo podría ser, la calma en la Gran Vía de algún día de este mes,
La marca en aquel libro que dejaste de leer,
Podría incluso ser, el que nunca lo fue.
Podría ser el tiempo en el descuento de un encuentro,
Donde siempre sabes que toca perder.
Podría ser el terco que repite los momentos
Aun sabiendo que otra vez se va a caer.
Y lo que no podría ser, es una excusa ni un pretexto.
Podría estar, toda la vida como estaba aquel sereno,
Dándole puerta cada noche a tus tormentos,
Podría ser vigilia, grito y salvador, al fin,
Quizás también tu tierra.
Puedes ver, que mi futuro sabe más que tus desprecios,
Que mi presente se entretiene como un necio
Y que en mi vida solo queda una razón y un verso
Yo podría ser, la calma en la Gran Vía de algún día de este mes,
La marca en aquel libro que dejaste de leer,
Podría incluso ser, el que nunca lo fue.
Podría ser el tiempo en el descuento de un encuentro,
Donde siempre sabes que toca perder.
Podría ser el terco que repite los momentos
Aun sabiendo que otra vez se va a caer.
Y lo que no podría ser, es una excusa ni un pretexto.
Podría ser tu remo.
Saludos.
viernes, 9 de marzo de 2018
Quien tiene hermanos tiene un tesoro
martes, 27 de febrero de 2018
Que...
domingo, 8 de octubre de 2017
Prudencio Nieto
Prudencio Nieto Soto, una persona completa.
"Me ha costado mucho retomar el blog y más con este tipo de noticias. Parece como si uno tuviese que esconderse porque está grave y te puedes morir. Es como tener vergüenza por desaparecer, y no es justo, nada tengo que ocultar. Morir todo el mundo lo hace, unos antes y otros mas tarde. ¿Que habría que llegar a los 80? Tal vez sea esa una buena edad, pero cualquiera es mala para el que le llega la hora. El otro día, cuando me daban los resultados, me quedé un poco extraño, más teniendo en cuenta que la mujer y la hija se liaron a llorar como si fuera eminente la cosa, digo que me quedó el cuerpo raro porque yo nunca pensé que me moriría con un aviso, siempre mi idea fue que el día menos pensado me daba un yuyu y ya. Pero esto de que te digan, oiga si ésto no da resultado lo probable es que nos deje, es una sensación que te deja un poco pallá. Se te ocurre, como a cualquier padre, darle a tus hijas recomendaciones de como somos los hombres y lo tontos que nos volvemos por los huesos de las mujeres y de decirle a la mujer que no se preocupe por mí, que seguro que estaré bien, vigilándola desde arriba o desde la urna que habrá colocado al lado del televisor, según reza en mi testamento. Todas esas cosas que nunca le dirás porque no crees que los vas a dejar. Tengo que reflexionar más sobre esto,
Yo, la verdad estoy tranquilo, he amado, he viajado, he disfrutado playas y caminos, naranjas y churrasco, he visto la semana santa de mi pueblo y la fiesta del pulpo de Aguiño, entre otras, he pasado hambre y sed pero también las he saciado de la forma mas completa que me podía imaginar, tengo amigos que me quieren, una mujer enamorada y unas hijas que son mi mejor obra en la tierra. Después de todo ésto, cómo no estar tranquilo. Que me falta conocer un nieto, un viaje a Nueva York o a Istanbul o a El Cairo, si, pero no se puede tener todo y yo he tenido y tengo mucho."
Prudencio Nieto
sábado, 7 de octubre de 2017
Conversaciones "radiocosteras" (1)
Tenemos morriña
"Tengo morriña"
Por Emma Pardo, escritora de las novelas "Buenas noches Julia" y "Me quedo contigo"
- ¿Morriña? ¿Qué es eso?
Explicarle a alguien, que no es gallego, qué es morriña resulta un poco complicado.
- No es fácil de explicar.
- Inténtalo.
- Dame unos instantes.
Cerré los ojos. Recordé uno de esos días de nevada, de frío, del chaquetón que me ponía mi madre, de ese jersey de cuello vuelto rojo que me había hecho para el invierno, de los guantes, del gorro a juego, de los dos pares de calcetines que me ponía para que no se me congelaran los pies. Recordé esa ilusión con la que bajabas a la calle, ese momento en el que te encontrabas con tus amigos, ese instante en el que uno hacía una pequeña bola de nieve y se la lanzaba a un compañero, ese segundo en el que alguien gritaba “Guerra de bolas de nieve”. Recordé la sensación de frío cuando una de esas bolas se te colaba por la capucha y recorría tu espalda, del momento en el que los guantes se empapaban por coger tanta nieve y terminabas por sacarlos, ya no sentías el frío en tus manos; notabas el calor en tus mejillas, la euforia y la diversión del momento. Recordé la pequeña bronca que te caía, cuando tu madre te veía empapado de arriba abajo, con las manos moradas del frío y las botas encharcadas por pisar la nieve. Recordé ese momento en el que te ponías el pijama, unos calcetines secos, te sentabas al lado del fuego, resoplabas entre tus manos y las dejabas, un ratito, delante de la chimenea para que se calentaran. Recordé ese olor inconfundible a chocolate y a galletas entrando por la puerta del salón. Ese beso de tu madre en la frente. Recordé esos minutos que pasaba frente a mi ventana observando ese paisaje verde que ahora se cubría de blanco. Morriña...
- Morriña es recordar tu hogar cuando estas lejos. Sentir alegría y tristeza a la vez, pensando en tu tierra, en tu casa, en todo lo que te rodea, todo lo que te hace decir orgullosa que perteneces a ese lugar.
#buenasnochesjulia #MeQuedoContigo #SegundoLibro #EmmaPardo #Morriña #Galicia #TerraBonita #GalegosPoloMundo
domingo, 6 de noviembre de 2016
¿Para ti qué es lo mejor del mundo?
sábado, 23 de abril de 2016
San Jorge, el dragón del mar
jueves, 24 de marzo de 2016
You like the sea...
Her, as the sailors call her, for that feminine quality that is attractive much as a woman is.
Although when one is a sailor, it probably changes a lot.
On land you leave behind a big piece of your heart, and the other piece you take with you in order to keep living from that which you yourself have chosen which fills you with passion. You clamber up the boat ladder, always counting the same fifty or so steps (*see note at the end) and the first few days it´s quite difficult to leave behind millions of memories joyful knowing that you will soon to live them out.
And you look at the perfect line of the horizon… It´s always so far away! Sometimes the sky and the sea seem to be sewed together by the dolphins jumping in and out of the water, as if they were stitches in a great fabric. The dawns are unforgettable, and sailing through the mysterious night… Its is deductive and magical to know that those same dolphins sleep with one eye open, perhaps to take in every detail of our passing, or so my tuition tells me. I often wonder how one must feel in the absolute darkness of a night during a new moon in the middle of the ocean…
For days upon end the only thing that you can see is water all around you, and other ships, transporting sailors, each one with his own history, an moreover, of course the sailing colleagues that move about here and there, diligent to their labour. The working hours are intense depending on the seas. The duty time on the bridge demand your constant concentration which quite often leaves one exhausted. The ship is in your hands. The sensation of handling something so big and powerful must be imposing. Absolute responsibility on the bridge with dozens of apparatus to control, hundreds of buttons to push, a course to maintain and problems to solve.
I believe that very few people have put themselves in the shoes of these people who spend months on end in salty waters. Sailors, soldiers, etc. Hard work yours is… But exciting and precious at the same time. I would like to give thanks to the whole crew who have the arduous task and courage to be away from home for so long.
You are always welcome. We are waiting for you.
And the sailors, with the big desire to meet you.
lunes, 21 de marzo de 2016
Primavera y Día Mundial de la Poesía
sábado, 19 de marzo de 2016
Os gusta el mar...
Pero cuando uno es marino la versión debe cambiar mucho.
En tierra dejas gran parte de tu corazón, y la otra te la llevas para seguir viviendo de aquello que tú mismo elegiste y que te apasiona. Subes la escala del barco, siempre cuentas los mismos cincuenta y tantos peldaños (* ver al final) y los primeros días cuesta muchísimo dejar aparcados un millón de recuerdos con la alegría de que volverás pronto a vivirlos.
Cuando en tu camarote tienes las mejores vistas, y nadie con quien compartirlas, se hace el silencio. Un silencio apagado por el ruido de las máquinas que constantemente dirigen el buque hacia tierras lejanas. El grito de las gaviotas se va apagando hasta desaparecer y sólo estás tú, la mar y los recuerdos. El barco se aleja hasta desaparecer llevándote con él. Qué diferencia ver alejarse un barco cuando estás en la orilla, a ver cómo te alejas en él, parece que es todo lo demás lo que se mueve y no tú el que estás a bordo.
Y tú miras esa perfecta línea del horizonte... ¡Está siempre tan lejano! A veces cosido cielo y mar por los saltos de los delfines como las puntadas de una costurera. Los amaneceres son inolvidables, y navegar de noche misterioso... Tan seductor y mágico que los mismos delfines duermen con un ojo abierto, intuyo que para no perder detalle de nuestro paso. Me pregunto cómo se siente uno en la oscuridad absoluta de una noche de luna nueva en medio del océano...
Durante días lo único que ves es agua a tu alrededor, y otros barcos, llevando marinos cada uno con su historia, y además, por supuesto, a los compañeros de navegación que andan de aquí para allá atareados con sus labores. Las horas de trabajo son intensas dependiendo de los mares. Las guardias te llevan a una concentración constante que a veces agota. El barco está un tus manos. La sensación de manejar algo tan poderoso y grande debe imponer. Responsabilidad absoluta en el puente de mando con decenas de aparatos que controlar, un centenar de botones que pulsar, rumbo que mantener y problemas que solventar.
El merecido descanso llega también a lo largo del día. Un paseo por cubierta, un rato en el gimnasio, música, cine, libros... enviar unos mensajes (bendito whatsapp) o sentarse a comer y dialogar, ayudan a pasar las horas. A veces sentarse en la proa, y notar la fuerza con que el casco rompe la masa de agua, sentir esas gotas con salitre escupidas por las amuras, huelen a mar y saben a viento... y quizá esa misma gota que se posa en la frente del marino, llegue de forma dulce algún día, a ser un copo de nieve resbalando en la mejilla de la dama que espera en tierra en el frío invierno.
Creo que muy poca gente se ha puesto alguna vez en la piel de esta gente que pasa meses entre agua salada. Marinos, soldados, etc. Duro trabajo el vuestro... Pero apasionante y precioso a la vez. Gracias a toda la tripulación de personas que tenéis el durísimo trabajo y el valor de estar tanto tiempo fuera de casa.
Bienvenidos siempre. Os estamos esperando.
miércoles, 16 de marzo de 2016
Sexo... ¿Qué es el sexo? Parte II (para marinos)
martes, 8 de marzo de 2016
Día internacional de... MI MADRE
domingo, 6 de marzo de 2016
Frases simpáticas de abuelas, gallegas
domingo, 28 de febrero de 2016
Te extrañé hoy...
viernes, 20 de noviembre de 2015
El nudo que te ata
jueves, 1 de octubre de 2015
Hacerse viejo, al lado de la mujer más bonita del mundo
miércoles, 30 de septiembre de 2015
100 pesetas, 1.000 pesetas...
sábado, 23 de mayo de 2015
El velero más grande del mundo
viernes, 22 de mayo de 2015
A alguno se le ha despresurizado más que la cabina...
Desde luego, Vicente Andreu, te has lucido.
Que tengais buena navegación.
Saludos











