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domingo, 8 de octubre de 2017

Problemas de peso

Dos Narcos llegan a un rancho arrastrando a un tipo. Adentro, hay un negro de 1,98 y 140 kilos mezcla de cubano con africano, limpiándose las uñas con un cuchillo cebollero.


- Oye, el jefe pidió que le des por el culo a este tipo, para que aprenda a no hacerse el machito con nuestra banda.

- Déjenlo ahí en un rincón, más tarde me lo follo.


Cuando los narcos se van el tipo dice:

- Por favor Señor, no me haga eso, si usted me da por el culo, mi vida se termina, tenga piedad por el amor de Dios.

- Cállate el hocico maricón y quédate quieto ahí.


Al rato vuelven los narcos con otro pobre tipo...


- Oye, el jefe pidió que a éste, le cortes las dos manos y le perfores los ojos, para que aprenda a no tocar el dinero de las ventas.

- Déjalo ahí que dentro de un rato me encargo.


Una hora después traen otro tipo...


- Oye y a éste le cortas los huevos y la lengua para que nunca más se meta con las mujeres del jefe...

- Tá bien... déjalo ahí en el rincón con los otros.


Finalmente traen a otro desgraciado...


- Mira, a éste lo cortas en pedacitos y mandas cada pedacito a la familia en un sobre! ¡Por chivato!


En ese momento, el primer tipo le dice al Negro, en voz baja:


- Señor Don Negro, por favor no se vaya a confundir: ¡Recuerde que al que le tiene que dar por culo es a mí... ¿OK?




MORALEJA:

A medida que conoces los problemas de los demás, te das cuenta que los tuyos no son tan graves.


QUE TENGAS BUEN DÍA

con cariño... "el Negro"



Qué razón tiene el negro, saludos, "el Blanco"

sábado, 7 de octubre de 2017

Pon un hijoputa en tu vida

Un millonario promueve una fiesta en una de sus mansiones y, en determinado momento pide que la música pare y dice, mirando para la piscina donde quería cocodrilos australianos:

"Quien se tire a la piscina, consiga atravesarla y salga vivo del otro lado ganará mis coches, mis aviones y mis mansiones "


En ese momento, alguien salta a la piscina...

La escena es impresionante. Lucha intensa, el intrépido se defiende como puede, sostiene la boca de los cocodrilos con pies y manos, tuerce la cola de los reptiles.

Mucha violencia y emoción. ¡Parecía una película de Cocodrilo Dundee!


Después de algunos minutos de terror y pánico, sale el valiente hombre, lleno de arañones, hematomas y casi desnudo. El millonario se aproxima, lo felicité y le pregunta:

- ¿Dónde quiere que le entregue los coches y los aviones?

- Gracias, pero no quiero ni sus coches ni sus aviones.

- ¿Y las mansiones?

- Tengo una hermosa casa, no preciso de la suyas. Puede quedarse con ellas. No quiero nada que sea suyo.


Impresionado, el millonario pregunta:

"¿Pero si usted no quiere nada de lo que ofrecí, entonces, ¿que quiere?"

Y el hombre responde irritado:

"¡Encontrar al hijo de puta que me empujó a la piscina!"




Moraleja:

Somos capaces de realizar muchas cosas que, a veces no nos creemos capaces. Sólo necesitamos un empujoncito.

En ciertos casos, un hijo de puta es necesario nuestras vidas.