sábado, 4 de noviembre de 2017
Conductores de agua dulce
No se salva la política, a dónde van a parar todas las críticas de quién no se arregla ni en su casa. Periodistas deportivos en facebook que redactan desde el sofá. Falsos humildes que escriben sobre lo mal que está la sociedad y la economía desde una isla en el Caribe. O gente que critica a la policía cuando ha suspendido todas las pruebas para entrar en ella. Sin olvidar a quien deja a sus padres y abuelos olvidados en una residencia, a sus hijos con canguros, y luego se compran una mascota porque se sienten solos.
También hay la moda de porqué se ve la mar desde casa, se dice que se conoce, y no la conozco ni yo, que "vivo" en ella.
Como curiosidad y anécdota, por la morriña que tengo, ahí va un enlace:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/barbanza/ribeira/2017/11/04/agua-mar-alcanzo-varios-vehiculos-aparcados-rampa-puerto-ribeirense/00031509803577685310564.htm
En Madrid no pasa (con cariño).
Saludos y buen viaje
Nota a posteriori:
Qué desahogo le queda a uno después de dejar en este cajón desastre algunas cosas que vienen a la cabeza.
Ahora sí que me despido.
sábado, 7 de octubre de 2017
Tenemos morriña
"Tengo morriña"
Por Emma Pardo, escritora de las novelas "Buenas noches Julia" y "Me quedo contigo"
- ¿Morriña? ¿Qué es eso?
Explicarle a alguien, que no es gallego, qué es morriña resulta un poco complicado.
- No es fácil de explicar.
- Inténtalo.
- Dame unos instantes.
Cerré los ojos. Recordé uno de esos días de nevada, de frío, del chaquetón que me ponía mi madre, de ese jersey de cuello vuelto rojo que me había hecho para el invierno, de los guantes, del gorro a juego, de los dos pares de calcetines que me ponía para que no se me congelaran los pies. Recordé esa ilusión con la que bajabas a la calle, ese momento en el que te encontrabas con tus amigos, ese instante en el que uno hacía una pequeña bola de nieve y se la lanzaba a un compañero, ese segundo en el que alguien gritaba “Guerra de bolas de nieve”. Recordé la sensación de frío cuando una de esas bolas se te colaba por la capucha y recorría tu espalda, del momento en el que los guantes se empapaban por coger tanta nieve y terminabas por sacarlos, ya no sentías el frío en tus manos; notabas el calor en tus mejillas, la euforia y la diversión del momento. Recordé la pequeña bronca que te caía, cuando tu madre te veía empapado de arriba abajo, con las manos moradas del frío y las botas encharcadas por pisar la nieve. Recordé ese momento en el que te ponías el pijama, unos calcetines secos, te sentabas al lado del fuego, resoplabas entre tus manos y las dejabas, un ratito, delante de la chimenea para que se calentaran. Recordé ese olor inconfundible a chocolate y a galletas entrando por la puerta del salón. Ese beso de tu madre en la frente. Recordé esos minutos que pasaba frente a mi ventana observando ese paisaje verde que ahora se cubría de blanco. Morriña...
- Morriña es recordar tu hogar cuando estas lejos. Sentir alegría y tristeza a la vez, pensando en tu tierra, en tu casa, en todo lo que te rodea, todo lo que te hace decir orgullosa que perteneces a ese lugar.
#buenasnochesjulia #MeQuedoContigo #SegundoLibro #EmmaPardo #Morriña #Galicia #TerraBonita #GalegosPoloMundo
sábado, 9 de septiembre de 2017
Tabarca, lo que me traje de un conocido de Alicante
jueves, 15 de diciembre de 2016
Gallego o galleguiño
Yo no me lo perdería...
"EL GALLEGO ESTÁ FORMADO UN 10 % DE LICOR CAFÉ, UN 20 % DE ALBARIÑO, UN 30 % DE ESTRELLA GALICIA, Y EL RESTO DE MARISCO, EMPANADAS Y COCIDO, CON FILLOAS Y CASTAÑAS."
domingo, 13 de noviembre de 2016
El putibarco
Comparto algo interesante...
Iñaki Berazaluce
No son putas, son princesas.
Cuando se le pregunta al personal qué haría si le tocara la Lotería, la respuesta habitual (en público, al menos) es “hacer un viaje y tapar algunos agujeros”. Cuando el premio Gordo no te toca sino que te viene regalado -en forma de oro negro bajo el subsuelo del terreno de tu abuelos, pastores de dromedarios- haces ambas cosas (viajar y tapar agujeros) pero a lo grande. Por poner un ejemplo, te plantas cada año en Ibiza con el yate más grande del mundo y un segundo barco, un poco más modesto (pero capaz de hacer sombra a un Transmediterránea) cargado de un surtido de las putas más selectas de Brasil, Rusia y Francia. Bueno, escorts, ustedes me entienden.
Esto es lo que viene haciendo un verano sí y otro también Abdul Aziz bin Fahd Al Saud, a la sazón, hijo predilecto del fallecido rey Fahd de Arabia Saudí, un individuo que nunca jugó en la división de los multimillonarios porque nació directamente en la Golden League, la de los asquerosamente ricos. Como no podía ser otra cosa, Abdul es un vividor que cada mes de julio riega con el maná de petrodólares las Pitiusas -Ibiza y Formentera-, un archipiélago donde el non olet (el dinero no huele, sólo compra cosas, que decían los romanos) es principio rector.
Según cuenta el periodista de ‘El Diario de Ibiza’ Joan Lluis Ferrer en su libro-reportaje ‘Ibiza, la isla de los ricos’, el jeque es un tipo campechano -una cualidad al parecer muy apreciada entre la realeza- que lo mismo deja 30.000 euros de propina a los croupiers del Casino de Ibiza que se toma un helado con Mónica, la propietaria de Los Valencianos en el puerto de Vila, a escasos metros de donde aparca su yate, un mamotreto de 147 metros que pasamos a describir:
“El Prince Abdulaziz es el típico buque de jeque árabe: 147 metros de eslora, con un helipuerto en su proa, sistema antimisiles, una tripulación de 66 personas y otros tantos pasajeros (…) Quienes han entrado en su interior refieren todo tipo de lujos en grado superlativo: grifería de oro, suelos de maderas nobles… Cada vez que el buque ha de repostar combustible llena su depósito con 400.000 litros, lo que supones un gasto de 600.000 euros…”, relata el periodista.
En fin, no queremos aburrirles con esta exhibición impúdica de ostentación. Vamos al grano: a las putas. En el yate principal viaja el jeque Abdul Aziz y su cuadrilla(masculina, como es preceptivo entre los seguidores del Profeta), pero la flotilla suele estar integrada por otros dos macroyates, el Turama y el Al Diriyah.
Prosigue Joan Lluis Ferrer, “en uno viaja el séquito del príncipe y en otro, la compañía femenina, que es renovada cada semana mediante vuelos llegados directamente desde Londres y París. Son mujeres de una belleza despampanante y físico escultural, que se pasan semanas enteras a cuerpo de rey, sin otra cosa que entregarse al ocio, ir a restaurantes y tomar el sol en la playa y, de vez en cuando, atender los requerimientos de los jeques que las han contratado”. Vacaciones en el mar. Dan ganas de apuntarse, ¿eh?
Quienes se han cruzado con el barco de las meretrices en Ibiza relatan escenas propias de una fantasía erótica viril, nada casualmente parecidas al prometido paraíso de los musulmanes: un harén de vírgenes y suculentos manjares, aunque lo de vírgenes en este caso se puede pasar por alto.
Quique Mantecón, aventurero madrileño afincado en Ibiza, se topó con la comitiva de meretrices en una playa de Ses Illetes, en Formentera: “Eran unas 30, divididas un poco artificialmente en grupos de cinco, todas con bikinis y toallas blancos. Muchas eran eslavas, pero también había alguna española. Los jeques estaban a unos 20 metros de distancia, como vigilando el ganado. No estoy seguro de que fueran putas, tal vez algunas eran go-gos, aunque sospecho que la diferencia entre uno y otro desempeño depende del tamaño del fajo”.
De todos modos, me aclara me Ferrer, “muchas veces estas chicas son sólo decorativas, es más de lo mismo: una manera de exhibirse y demostrar su poderío. Lo mismo que la flota de 70 Mercedes negros de gama alta que viajan en las bodegas del barco y que cada día pasan por el túnel de lavado sin haber pillado una mota de polvo”.
Pero no todo van a ser truchas y piscinas en el veraneo a todo trapo del jeque saudí. Otra anécdota que me contaron en el archipiélago puede servir para sopesar la insoportable levedad del ser (un príncipe saudí, en este caso): Abdul Aziz quería pasar un día en la playa. Es bien sabido que una playa paradisíaca puede llegar a ser terriblemente aburrida, así que sus secretarios desembarcaron (del yate Turama, 117 metros,70 pasajeros) con el mandato de “crear ambiente”. Para ello contrataron por un día a un grupo de “bosquimanos” (nombre con el se conoce a los viajeros o temporeros que habitan en los bosques de sabinas de Formentera, a falta de casa y cama) para que “hicieran malabares y cosas hippies”. Con la parte folklórica ya resuelta, los productores de la jornada playera montaron un chiringuito para que el jeque pudiera tomarse un quéseyo y decoraron la barra con las jamonas de la semana (descargadas directamente del buque Al Diriyah, el de las putas, 79 metros, 16 pasajeros). Abdul Aziz pasó su día de playa, volvió a la nave nodriza, se pagó a los hippies y se recogió el chiringuito. La playa volvió a ser el soporífero arenal formenteril que era antes de la Real visita.
‘Ibiza, la isla de los ricos’, disponible ya en su Amazon más cercano.
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domingo, 6 de noviembre de 2016
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sábado, 8 de octubre de 2016
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domingo, 6 de marzo de 2016
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domingo, 7 de febrero de 2016
jueves, 26 de noviembre de 2015
Francia, El Silencio, y Yo Soy París
(El autor de este mensaje es el Dr. Emanuel Tanay, nacido en 1928, judío sobreviviente del Holocausto, y conocido y muy respetado psiquiatra forense radicado en los EUA).
Un hombre, cuya familia pertenecía a la aristocracia alemana antes de la Segunda Guerra Mundial, fue propietario de una serie de grandes industrias y haciendas. Cuando se le preguntó ¿cuántos de los alemanes eran realmente nazis?, la respuesta que dio puede guiar nuestra actitud hacia el fanatismo.
"Muy pocas personas eran nazis en verdad" dijo, "pero muchos disfrutaban de la devolución del orgullo alemán, y muchos más estaban demasiado ocupados para preocuparse. Yo era uno de los que sólo pensaba que los nazis eran un montón de tontos.
Así, la mayoría simplemente se sentó a dejar que todo sucediera. Luego, antes de que nos diéramos cuenta, los nazis eran dueños de nosotros, se había perdido el control y el fin del mundo había llegado. Mi familia perdió todo. Terminé en un campo de concentración y los Aliados destruyeron mis fábricas...
Se nos dice que la gran mayoría de los musulmanes sólo quieren vivir en paz. El hecho es que los fanáticos dominan el Islam, tanto en este momento como en la historia. Son los fanáticos los que marchan. Se trata de los fanáticos los que producen guerras. Se trata de los fanáticos los que sistemáticamente masacran cristianos o grupos tribales en África y se van adueñando gradualmente de todo el continente en una ola islámica. Estos fanáticos son los que ponen bombas, decapitan, asesinan. Son los fanáticos los que toman mezquita tras mezquita.
Se trata de los fanáticos los que celosamente difunden la lapidación y la horca de las víctimas de violación y los homosexuales. Se trata de los fanáticos los que enseñan a sus jóvenes a matar y a convertirse en terroristas suicidas. El hecho cuantificable y duro es que la mayoría pacífica, la "mayoría silenciosa" es intimidada e imperceptible.
La Rusia comunista estaba compuesta de los rusos, que sólo querían vivir en paz. Sin embargo, los comunistas rusos fueron responsables por el asesinato de cerca de 50 millones de personas. La mayoría pacífica era irrelevante
La enorme población de China era también pacífica, pero los comunistas chinos lograron matar la asombrosa cifra de 70 millones de personas.
El individuo japonés medio antes de la Segunda Guerra Mundial no era un belicista sádico. Sin embargo, Japón asesinó y masacró, en su camino hacia el sur de Asia Oriental, en una orgía de muerte que incluyó el asesinato sistemático, a 12 millones de civiles chinos, la mayoría muertos por espada, pala y bayoneta.
Y, ¿quién puede olvidar Ruanda, que se derrumbó en una carnicería?... ¿Podría no ser dicho que la mayoría de los ruandeses eran amantes de la paz?
Las lecciones de la historia son con frecuencia increíblemente simples y contundentes. Sin embargo, a pesar de todos nuestros poderes de la razón, muchas veces perdemos el más básico y sencillo de los puntos:
Los musulmanes amantes de la paz se han hecho irrelevantes por su silencio. Los musulmanes amantes de la paz se convertirán en nuestro enemigo si no se pronuncian, porque al igual que mi amigo de Alemania, se despertarán un día y encontrarán que los fanáticos los poseen, y el fin de su mundo habrá comenzado. Los alemanes, amantes de la paz, japoneses, chinos, rusos, ruandeses, serbios, afganos, iraquíes, palestinos, somalíes, nigerianos, argelinos, y muchos otros han muerto a causa de que la mayoría pacífica no se pronunció hasta que fue demasiado tarde.
En cuanto a nosotros, que somos espectadores ante los eventos en desarrollo, debemos prestar atención al único grupo que cuenta: los fanáticos que amenazan nuestra forma de vida.
Por último, cualquiera que duda de que la cuestión sea grave y elimina este mensaje sin reenviarlo, está contribuyendo a la pasividad que permite a los problemas expandirse. Por lo tanto, entiéndete un poco a ti mismo y envía esto una y otra vez.
Esperemos que miles de personas, en todo el mundo, lean y piensen sobre él, antes de que sea demasiado tarde.
Profesora Claude Benoit
Facultad de Filología
Departamento de Filología francesa
Blasco Ibáñez 32
46010 - Valencia - España
"Qué vas a ser París. París es esa ciudad donde la gente salió del estadio evacuado cantando el himno nacional, el que aquí abucheamos. París es esa ciudad donde los periódicos hablan de guerra sin tapujos, y donde el presidente socialista promete una respuesta sin piedad, «impitoyable». París es la capital de un país que considera su libertad y sus valores algo mucho más importante que su miedo.
Y tú... tú eres parte de un pueblo que hace once años, en una situación similar, en unos días iguales de sangre y plomo, se amedrentó y echó la culpa a su propio Gobierno. Que duda de su modelo de sociedad y todavía hoy piensa que si nos vienen a matar es porque algo habremos hecho. Que no ha aprendido, basta ver cómo olvida a las víctimas, de su larga experiencia de sufrimiento. Tú eres un superviviente del terrorismo, pero no lo sabes porque te cuesta pensar que los asesinados murieron en tu nombre. Porque prefieres creer que basta con no odiar para defenderte del odio."

























