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sábado, 7 de octubre de 2017

Tenemos morriña

"Tengo morriña"


Por Emma Pardo, escritora de las novelas "Buenas noches Julia" y "Me quedo contigo"



- ¿Morriña? ¿Qué es eso?

Explicarle a alguien, que no es gallego, qué es morriña resulta un poco complicado.

- No es fácil de explicar.

- Inténtalo.

- Dame unos instantes.

Cerré los ojos. Recordé uno de esos días de nevada, de frío, del chaquetón que me ponía mi madre, de ese jersey de cuello vuelto rojo que me había hecho para el invierno, de los guantes, del gorro a juego, de los dos pares de calcetines que me ponía para que no se me congelaran los pies. Recordé esa ilusión con la que bajabas a la calle, ese momento en el que te encontrabas con tus amigos, ese instante en el que uno hacía una pequeña bola de nieve y se la lanzaba a un compañero, ese segundo en el que alguien gritaba “Guerra de bolas de nieve”. Recordé la sensación de frío cuando una de esas bolas se te colaba por la capucha y recorría tu espalda, del momento en el que los guantes se empapaban por coger tanta nieve y terminabas por sacarlos, ya no sentías el frío en tus manos; notabas el calor en tus mejillas, la euforia y la diversión del momento. Recordé la pequeña bronca que te caía, cuando tu madre te veía empapado de arriba abajo, con las manos moradas del frío y las botas encharcadas por pisar la nieve. Recordé ese momento en el que te ponías el pijama, unos calcetines secos, te sentabas al lado del fuego, resoplabas entre tus manos y las dejabas, un ratito, delante de la chimenea para que se calentaran. Recordé ese olor inconfundible a chocolate y a galletas entrando por la puerta del salón. Ese beso de tu madre en la frente. Recordé esos minutos que pasaba frente a mi ventana observando ese paisaje verde que ahora se cubría de blanco. Morriña...

- Morriña es recordar tu hogar cuando estas lejos. Sentir alegría y tristeza a la vez, pensando en tu tierra, en tu casa, en todo lo que te rodea, todo lo que te hace decir orgullosa que perteneces a ese lugar.


#buenasnochesjulia #MeQuedoContigo #SegundoLibro #EmmaPardo #Morriña #Galicia #TerraBonita #GalegosPoloMundo

domingo, 6 de marzo de 2016

Frases simpáticas de abuelas, gallegas

Hoxe non estou nada ben..

Mentres falas non comes.

Estás de bo ano.

Non deixedes a vergonza do galego.

Seguro que quedaches con fame. ¿Fágoche un bisté?

Bótame só a mitá.

Quedei coma un Pepe.
Comín coma un busto.
Quedei coma un reló.

De hoxe nun ano.

E que cho reparta o corpo.

Xa comín voy durmir.

Non me cabe nin unha cereixa.

Marcho que teño que marchar.

Xa é moita hora.

Come, estudia, e faite bo.

Ou aprobas ou vas cas ovellas ó monte.

Tose pralá.

Veña home veña.

Mecajo na cona que che pariu.

Mal raio che parta / mala sentella che divida.

Agora xa foi.

Chegar e encher.

Madia leva.

Pon roupa interior limpa.
(Nunca se sabe cando hai que ir a urxencias)

Outra vaca no millo.

Amiguiño si, pero a vaquiña polo que vale.

Polo pan baila o can.

Maloserá.

E ti, ¿de quen ves sendo?

Nunca choveu que nos escampara.

Manda carallo...
Manda cartos que carallos hai moitos.

Xa viña ben unha auguiña.

Aproveitade, que destas Navidades / Entroido / Semana Santa non paso.
(Cuando sacaba la cartera para darle la propina a los nietos)

Que non falte traballo.

Morra o conto.

Vai pola sombra.

Come moita por si ven a jerra.

Nin arre nin xo.
(Espabila)

Quen ten cú, ten medo.

Con sentidiño.


Ahora ide a cajar ó Castelo.

Frases simpáticas de madres

Frases simpáticas de madres, de las madres de antes... alguna aún se puede escuchar.



Como vaya cobras.

Te voy a dar para que llores con razón.

Ya verás cuando venga tu padre...

Te vas a enterar de lo que vale un peine.

Como lo encuentre yo...

Si te dan la paga no la cojas.

Pues Fulanito ha aprobado todas.

¡Porque lo digo yo!

Cuando tengas mi edad...

¿Te crees que soy el banco de España?

Ni moto ni mota.

Ya verás cuando lleguemos a casa.

Cuando seas padre comerás huevos.

He dicho que a las diez.

¿Y si se tira por un puente tú también lo haces?

Y...


A ver si tengo que sacar la zapatilla...






Y lo que me queda por entender...


Saludos

jueves, 16 de octubre de 2014

90 cosas que hacer en Galicia, con comentarios

Se siguen aceptando comentarios y sugerencias.
Saúdos e graciñas


90 cosas que hay que hacer en Galicia una vez en la vida


1. El curro de la puebla de Caramiñal tampoco os lo deberíais perder, y aprovechar para acampar allí, si dejan claro. Y no os perdáis la romería de Moldes, segundo domingo de mayo.

2. La de Miño tampoco está nada mal, y ni qué hablar de la del Vilar, A Corna, y alguna más que no os diré, que no quiero que se llenen de gente. Y una cosa, las playas también las hacen bonitas las personas con las que vas a ellas. Porque para dormir tú sólo en la toalla vale cualquier lugar donde haya arena, o tierra o piedras...

3. El Camino de Santiago, al que lo ha hecho no le hacen falta adjetivos para describirlo, si no lo has hecho, ya sabes, y descubrirás el porqué. Yo andando con el colegio y en bici con mi amigo Alex, fue algo fantástico.

4. Apuntamos aquí el entroido de Verín, con los cigarrones, que es mejor que el de Laza. (Gracias Weiss).

5. No hay como comer castañas (crudas, asadas, cocidas con su anís...) en familia un día de frío en casita calentito, con los abuelos...

6. (Subir al mirador de la Curota y entrecerrar los ojos para distinguir incluso las rías más lejanas.) Eso si no subes en bici y estás tan extenuado que no te da la vista para mirar, o si hay niebla, muy común. 

7. ¡Porto Zas!

8. Rutas a pie, en bici, a caballo, en kayak, en coche... comida, bebida, todos lugares maravillosos a los que pienso volver, los Cañones del Sil.
Y los que tenemos la suerte de conoceros, una visita a Pati y Pepe en la Millara.


12. No has visto una orquesta hasta que no bailas solo justo debajo del escenario mirando a la cantante, jajaja, viendo el "panorama".

14. Tomar unas ostras con un vino blanco en A Pedra en Vigo (¿se puede comprar ropa pirata aún ahí?).

19. (Sentarse al lado del faro de Fisterra y sentir que estás en el fin del mundo...) ¡Mejor un día de sol!

23. (Y continuando en Padrón) Come pimientos, pulpo, ve al mercado el domingo, ojalá encuentres donde aparcar jijiji... Y a la vuelta si vuelves al norte, para a comer en "O Fogar do Santiso", repetirás y sé lo dirás a todos tus amigos.

24. (Y en Santiago) Perderse por sus calles de la zona vieja, cada vez que voy descubro una nueva. 

28. Peregrinar a San Andrés de Teixido a "comprar el pan", ya sabéis porqué lo digo.

34. (Esquiar (lo poco que se pueda) en Cabeza de Manzaneda.) Gracias amigos Chen y Pili por aquel día.

35. Contemplar la catedral de Tui iluminada de noche. Precioso. Cruzar el Miño de Tui a Valença (Portugal) por el viejo puente. Emocionante. Probar el pan de arroz, los pasteles y demás en la cafetería pastelería "Lúa de mel" después de levantarse por la mañana. Delicioso. Subir al Monte Aloia. Espectacular. Escuchar el eco al gritar allí arriba. Inolvidable.

38. (Probar la tortilla de patatas de Betanzos.) Con patatas de Coristanco mucho mejor. Si vas a compra un saco de patatas allí, para en Verdes, Carballo.

39. Pulpería de Arzúa o Melide en Coruña. En buena compañía.

40. (Darse el homenaje de una mariscada.) Que la disculpa sea el tibu, jajaja, hay que repetir.

41. (Lugo) Quiero ir al San Froilán.

44. (Recorrer a Illa de Arousa en bicicleta) Coger fuerzas en la fiesta del Albariño de Cambados. Y acabar la etapa duchándose en la Festa de San Roque en Villagarcía de Arousa.

45. (Playa de las Catedrales) También quiero ir.

47. (Acampar en Ons o Cíes) Lo haré.

48. (Recorrer la muralla romana de Lugo) Repetiré.

49. Sobre el feísmo en Galicia: "Somos moi nosos".

51. Santísimo de A Pobra do Caramiñal, tremendo. Y cualquier procesión del Carmen, patrona de la gente del mar, en Camariñas, Palmeira, etc

53. (Conocer Viveiro durante la Semana Santa. Fuera de ella también merece la pena.) Su eucalipto gigante llegando a Viveiro, el Monte de San Roque y allí, su pulpo y su churrasco.

56. (Navegar por el río Sil) Ahí si que es agua dulce, marinero.

57.  (En la alameda de Santiago.) Explicarle a tus hijos como tus padres se enamoraban allí. Sacarte una foto con "Las dos en punto", o subir a la noria.

59. (Elogiar el talento para la localización que tenían los habitantes de la Galicia pre-romana en el Castro de Santa Tecla o en el de Baroña.) A Guarda, un lugar especial.

61. (As Fragas do Eume) Iré.

62. (Noche de San Juan en Coruña) Si te lo pierdes es porque quieres, así como la batalla naval, ¡Enorme! Creo que es el tercer espectáculo de España en pirotecnia, contando también Valencia.

63. No olvidar en la ruta por faros gallegos, siempre en situaciones espectaculares (el de la Illa de Arousa, el de Fisterra, el de Ons), la Torre de Hércules, legendaria construcción símbolo de la ciudad de Coruña.

64. 65. 66. 67. En GALICIA hay mucha agua si, por arriba y por abajo.

69. El agua de mar en Galicia en buena para la circulación, te la corta toda. Lo bueno es cuando te bañas en el Mediterráneo y te preguntan si no tienes frío después de una hora, te ríes...

70. (Vivir una vendimia en la zona del albariño.) Beberlo mejor, con moderación.

72. Navegar por las rías (Ría de Arousa, la más grande) volviendo a casa después de la fiesta del Albariño, o al amanecer después de la fiesta de la dorna, en zodiac o en dorna.

73. (Presenciar un conxuro da queimada) En alguna boda, Chen y Pili, Lorena y Jose... o en "O Fogar do Santiso".

74. (Experimentar las delicias y horrores del licor café. Casero, a ser posible.) Zipi toma nota. Podemos cambiar por crema de orujo.

81. (Morir de ganas de trepar y deslizarse por las dunas de Corrubedo. No, no se puede.) Mi hija por mucho que le expliqué no entendió que no se pudiera. Pero si fuimos a dar un paseo hasta el Faro de Corrubedo.

86. (Contar hórreos, bateas y turistas en Combarro.) Está casi de primero en mi lista de cosas a hacer.

88. (Bajar a la Cova do Rei Cintolo, en Mondoñedo, la cueva más grande de Galicia) No sabía de ella, ¡me la apunto!

90. ...


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91. Pasear por Coruña, la ciudad más bella del mundo (opinión del que escribe). Aprovechar el día de las ciencias en la ciudad, son gratuitos. Subir a la Torre de Hércules, al Monte de San Pedro, relajarte en Termaria Casa del Agua, tomar un porrón y cacahuetes en el Priorato, después de haber picado en La Bombilla y en las casas regionales, o tomado una hamburguesa en el Denver.

92. Ver las Carrilanas en la Festa da Dorna (y las de Esteiro), en alguna de las curvas de la Mámoa, pescar el más grande muxo radiactivo, ganar la regata de dornas a remo y propulsadas a pan de millo...

93. Bañarse y tirarse por los toboganes en el parque acuático de Cerceda, mejor un día de calor y sol "que quente o corpo". Digo yo que podían hacer un parque acuático al lado de las Burgas en Orense no?...

94.  No se puede decir que has conducido mucho por Galicia a menos que hayas parado en el Nogallás en Órdenes a tomar un café, y hace años, a tomar un buen pastel.

95. Tampoco has viajado mucho por Galicia si no has ido por la carretera Baiona - A Guarda, mejor de copiloto, para ir observando el Atlántico.

96. Disfrutar de una buena Estrella Galicia bien fresquita (también vale una 1906), mientras contemplas una puesta de sol (en invierno verás pocas...), y con buena compañía mucho mejor.

97. Tener las mismas vistas y sensaciones que el Capitán Nemov en la sala Nautilus de la Casa de los Peces.

98. Ver un buen partido del Liceo de hockey sobre patines en el Palacio de los Deportes de Riazor.

99. Estar en cama o en el sofá con una manta escuchando la lluvia, el viento, y las gaviotas. Elige bien la compañía. "E si chove, que chova".

100. Sentir la entrañable hospitalidad del gallego, ese ser con alma de navegante y descubridor de las tierras más allá del fin del mundo, un ser magnánimo y generoso que ha forjado una tierra con esfuerzo, carisma y dedicación.

No eres de GALICIA hasta que no tienes MORRIÑA.

Nota: Aunque al menos en Coruña, nadie es forastero.

miércoles, 15 de octubre de 2014

90 Cosas que hacer en Galicia

Por lo menos y teniendo suerte de que no llueva y que no te coincidan las fiestas y las mareas... necesitas 90 días, unas vacaciones marineras enteras.
Mañana pondré algunas notas sobre las 90 cosas, y añadiré alguna más. 
Se aceptan ideas y más cosas.
En cursiva lo que ya he hecho...


90 cosas que hay que hacer en Galicia una vez en la vida


1. Flipar en la rapa das bestas de Sabucedo. Un espectáculo atávico de los que te devuelven a un estado anímico en el que no recordabas haber estado jamás. Animal, hombre, el curro, el polvo, los relinchos al aire, el corte de crines y el aliento contenido. 

2. Discutir sobre si la de Rodas, en Cíes, es la mejor playa del mundo o no. Terminar discutiendo sobre la existencia de los ránkings en general, concluir que son absurdos y acabar elaborando uno propio de playas preferidas. Y que la de Rodas salga, naturalmente. 

3. Que el Camino de Santiago te cambie la vida. Sea el francés, el del norte o el portugués, todos sabemos que este es el único camino. 

4. Aterrorizarse en el entroido (carnaval) de Laza. Los Peliqueiros son una cosa única, ancestral, apasionante desde el punto de vista antropológico… y terrorífica. 

5. Teñirse las puntas de los dedos de negro pelando castañas en un magosto popular. 

6. Subir al mirador de la Curota y entrecerrar los ojos para distinguir incluso las rías más lejanas. 

7. Empaparse de la vida mariñeira en los puertos de pescadores que permanecen, vivos y útiles, resistiéndose a ser piezas de museo etnográfico. Malpica, Cariño, Burela o Bueu, en diferentes tamaños e importancia, son buenas muestras de esta realidad. 

8. Visitar los monasterios de la Ribeira Sacra fascinándose con la naturaleza, el románico y el vino. 

9. Tener un rapto místico en San Pedro de Rocas, uno de esos lugares mágicos ineludibles de Galicia. 

10. Confundirse a veces la calle García Barbón de Vigo con la Gran Vía madrileña.

11. Regodearse en el glamour old school a lo Battle Creek en las instalaciones belle-epoque (supervivientes de un incendio que las dejaron hechas unos zorros) del balneario de Mondariz. 

12. Darlo todo con las orquestas de una de las incontables verbenas populares y terminar desgañitándose con “Galicia cada día mais linda mais linda cada día melhor e melhor”. 

13. Sobrecogerse con las procesiones de la Semana Santa ferrolana.

14. Dejarse los gemelos y los embragues en las cuestas de Vigo.

15. Hacer el salvaje en el desembarco vikingo de Catoira. 

16. Comer (y sobre todo beber) en un furancho. 

17. Pensar que los acantilados de A Capelada son más vertiginosos que cualquiera que hayas visto en Irlanda. 

18. Darse cuenta de que la vida nunca deja de sorprenderte al encontrar el lugar en el que el avión de Leslie Howard (Ashley Wilkes en Lo que el viento se llevó) se estrelló durante la segunda Guerra Mundial, frente a la costa de Cedeira. 

19. Sentarse en esa punta pedregosa al lado del faro de Fisterra y sentir que estás, literalmente, en el fin del mundo. 

20. Montarse unas cuantas rutas literarias: visitar el pazo de Otero Pedrayo en Trasalba, bien de fidalguía acomodada. Y hacer la ruta de A Esmorga leyendo A Esmorga, en Ourense. Con sobredosis etílicas pero sin violaciones. Y conocer la casa museo de Emilia Pardo Bazán en A Coruña.

21. No, el pazo de Meirás no se puede visitar. 

22. Y rendir tributo a Rosalía de Castro dedicándole un “adiós ríos, adiós fontes; adiós regatos pequenos” (o tal vez algún verso menos conocido pero más combativo) en su casa de Padrón. 

23. Y continuando en Padrón, evocar a Camilo José Cela, genio y figura, en su fundación. 

24. Y en Santiago, visitar “La casa de la Troya”, la pensión decimonónica real que inspiró una novela de estudiantes retrato de la ciudad y de su tiempo. 

25. Y en Vilanova de Arousa, recorrer los escenarios de la vida y obra del irredento Valle Inclán. 

26. Y ya en Vilanova, no olvidarse de Julio Camba, periodista de los de pluma luciferina capaz de ser hipercosmopolita y localísimo a la vez sin despeinarse. 

27. Sobrecogerse con los dibujos de Castelao sobre la Guerra Civil, herederos directos de los Desastres de la Guerra de Goya, en el Museo de Pontevedra. 

28. Peregrinar a San Andrés de Teixido porque temes tener que hacerlo tres veces muerto si no lo haces en vida, y una vez allí alucinar con la situación al borde del acantilado del santuario. 

29. Comprar allí mismo el souvenir más folkie, más auténtico y colorista: las figuritas de pan. 

30. Buscar la sonrisa de Daniel en el pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago.

31. Aspirar el incienso que emana el Botafumeiro para distraernos del olor a humanidad de los peregrinos. El Botafumeiro, hoy como hace mil años, siempre necesario. 

32. Aplaudir a los tiraboleiros cuando detienen su recorrido en seco con un certero salto. 

33. Contagiarse de la emoción de las generaciones de peregrinos que durante mil años han recorrido el camino al divisar las torres de la Catedral de Santiago desde el Monte do Gozo. 

34. Esquiar (lo poco que se pueda) en Cabeza de Manzaneda. 

35. Contemplar la catedral de Tui iluminada de noche. 

36. Cruzar el Miño de Tui a Valença (Portugal) por el viejo puente. El nuevo no tiene el mismo encanto. 

37. Probar el pan de Cea. 

38. Probar la tortilla de patatas de Betanzos. 

39. Probar el pulpo de la isla de Ons… …y el de las pulpeiras de Carballiño. No saber con cuál quedarse. 

40. Darse, de vez en cuando, el homenaje de una mariscada y pensar que por cosas como esa la vida pese a todo vale la pena. Direcciones en las Rías Altas aquí y en las Rías Baixas aquí.

41. Salir de tapeo en Lugo y llevarse alegrías constantes al tiempo que se bendice el concepto de tapas gratis. Y deliciosas.

42. Tomar lamprea, ese animal superviviente de la evolución que podría estar en el grupo del dodo, en forma de empanada o cocinado en su propia sangre (mucho más prehistórico) en Arbo. 

43. Tomarle el pulso a la cocina de vanguardia gallega. Empezando por aquí, por ejemplo. 

44. Recorrer a Illa de Arousa en bicicleta. 

45. Encontrar un día (imprescindible fuera del verano) en el que la playa de las Catedrales no esté atestada.

46. Pasearla con los pies descalzos (si se puede) pensando que ha merecido la pena esperar a que baje la marea. 

47. Pasar alguna noche acampado en Ons o Cíes y sentir envidia por los Robinsones. 

48. Recorrer la muralla romana de Lugo. 

49. Encontrar por todas partes ejemplos del feísmo en Galicia. Y acabar hasta por encontrarlo entrañable.

50. Identificar los dibujos en piedra de los petroglifos de Campolameiro.

51. Participar en alguna fiesta religiosa en la que el catolicismo se mezcla con el animismo y las creencias más ancestrales, como Santa Marta de Ribarteme, con gente saliendo en procesión dentro de ataúdes. 

52. Botar como si no hubiera un mañana escuchando las gaitas del Festival de Ortigueira.

53. Conocer Viveiro durante la Semana Santa. Fuera de ella también merece la pena. 

54. Enamorarse de Allariz, un pueblo tan cuidado, tan limpio y coquetón que provoca aplausos y premios internacionales. 

55. Meterse en la piel de Pedro Madruga en el Castillo de Soutomaior, con sus vistas y sus arcos medievales. 

56. Navegar por el río Sil entre los impresionantes cañones que su serpenteo dibuja en la tierra. 

57. Ponerse romántico nivel Alejandro Dumas hijo asistiendo al florecimiento de la camelia, esa flor delicada y frágil como una prostituta tísica, por ejemplo en el Pazo Quiñones de León de Vigo o en la alameda de Santiago. 

58. Recorrer los jardines del Pazo de Oca y pensar que, con sus setos, sus puentes y sus flores, sí merece el apelativo de “El Versalles gallego”.

59. Elogiar el talento para la localización que tenían los habitantes de la Galicia pre-romana en el Castro de Santa Tecla o en el de Baroña. 

60. Enmudecer ante la contemplación de los percebeiros que trabajan bajo los envites de las olas en la costa da morte.

61. Acordarse todo el rato de El bosque animado recorriendo algunos de los bosques más hermosos, esos en los que la magia parece posible, como As Fragas do Eume o A Marronda. 

62. Pasar una noche de San Juan dándolo todo en las playas de Coruña, viendo cómo las hogueras se reflejan en las galerías blancas de sus viviendas típicas. 

63. No olvidar en la ruta por faros gallegos, siempre en situaciones espectaculares (el de la Illa de Arousa, el de Fisterra, el de Ons), la Torre de Hércules, legendaria construcción símbolo de la ciudad de Coruña.

64. Constatar que, efectivamente, en Galicia hay agua en todas partes bañándose en una poza natural como las da Chavasqueira en Ourense o Mougas en Oia. 

65. Constatar que, efectivamente, en Galicia hay agua en todas partes contemplando una fervenza (cascada) natural como la de Silleda, la de Belelle en Neda o la de Vieiros. 

66. Constatar que, efectivamente, en Galicia hay agua por todas partes siguiendo alguna de las rutas por molinos, ya casi todos en desuso, como los de Barosa, O Folón o Guitiriz. 

67. Constatar que, efectivamente, en Galicia hay agua por todas partes disfrutando de los balnearios más reconfortantes, relajantes y sanadores, como el de A Toxa, Lobios o Lugo. 

68. Sentir que el concepto playa paradisíaca desierta está mucho más cerca de lo que pensamos al encontrar lugares como las playas de Valdoviño, Cabo Udra y cabo Home, Carnota, Ortigueira o Muros. 

69. Sí, el tiempo no va a ser caribeño siempre y la temperatura del agua no invitará al baño, pero jo, son realmente lugares increíbles. 

70. Vivir una vendimia en la zona del albariño.

71. O catarlo el resto del año en cualquiera de sus bodegas o en la plaza de Fefiñáns de Cambados. 

72. Navegar por las rías sorteando bateas, riscos y acantilados y sufrir un pasmo de belleza al contemplar los paisajes desde una perspectiva opuesta a la habitual.

73. Presenciar un conxuro da queimada, con su invocación a todos los seres invisibles y su bola de fuego en forma de aguardiente que se abre paso hasta tu estómago.

74. Experimentar las delicias y horrores del licor café. Casero, a ser posible. 

75. Acercarse hasta el denominado “banco más bonito del mundo” en Loiba. 

76. Pensar que este tipo de títulos tan grandilocuentes están bien si logran llamar nuestra atención sobre lugares tan especiales como ese. 

77. Experimentar por qué el monte Pindo (pese a los incendios) era considerado un lugar sagrado. 

78. Tener una reminiscencia de Astérix ante las pallozas de Piornedo u O Cebreiro. 

79. Ponerse medievaloide en la festa da Historia de Ribadavia. Encontrarse mientras se da un paseo por el monte (por cualquier monte) caballos, vacas e incluso ciervos y zorros que viven en libertad. Encuentros que no pueden planearse y que se recuerdan siempre. 

80. Observar el sincretismo cultural y religioso que “cristianiza” rocas, fuentes y elementos anteriores a la romanización, herederos de creencia ancestrales. El santuario de A Lanzada o a Virxe da barca de Muxía son buenos ejemplos.

81. Morir de ganas de trepar y deslizarse por las dunas de Corrubedo. No, no se puede.

82. Localizar al santo con gafas en la fachada de la basílica de Santa María, en Pontevedra.

83. Hacer una pausa de los monasterios románicos y completar la visión de Galicia con ojos de arquitecto en la iglesia de Panxón, diseñada por Antonio Palacios, única en su estilo. 

84. Seguir la huella de los indianos más exitosos en forma de sus casas espectaculares en Ribadeo o en el inclasificable, kitsch y encantador Parque del Pasatiempo de Betanzos. 

85. Hacer el camino de ronda propio del pasado militar del castillo de San Felipe de Ferrol.

86. Contar hórreos, bateas y turistas en Combarro. 

87. Hacer la ruta París-Dakar de Santiago. Una ruta por los bares de la rúa do Franco convertida ya en itinerario mítico que pone a prueba la resistencia de los bebedores más recalcitrantes. 

88. Bajar a la Cova do Rei Cintolo, en Mondoñedo, la cueva más grande de Galicia, evocando sus leyendas y sus reminiscencias de regresar al útero materno. 

89. Paradorear a lo grande en el centro de una ciudad en el elegante Hostal dos Reis Católicos de Santiago. 

90. Paradorear a lo grande en un entorno marítimo único en el Parador de Bayona.


Nota: la información anterior me llegó al correo, y ahora he encontrado la fuente
http://www.msn.com/es-es/viajes/noticias/94-cosas-que-hay-que-hacer-en-galicia-una-vez-en-la-vida/ar-BB7QCOV?pfr=1

martes, 14 de febrero de 2012

Rito Indio

(para ti Isabel)

¿Conoces la leyenda del rito de pasaje, de la juventud de los indios Cherokee?

Su padre le lleva al bosque, con los ojos vendados y le deja solo. Él tiene la obligación de sentarse en un tronco toda la noche y no quitarse la venda hasta que los rayos del sol brillan a través de la mañana.

Él no puede pedir auxilio a nadie. Una vez que sobrevive la noche, él ya es un hombre. Él no puede hablar a los otros muchachos acerca de esta experiencia, debido a que cada chico debe entrar en la masculinidad por su cuenta.

El niño está naturalmente aterrorizado. Él puede oír toda clase de ruidos. Bestias salvajes que rondan a su alrededor. Quizás algún humano le puede hacer daño. Escucha el viento soplar y la hierba crujir, él sentado estoicamente en el tronco, sin quitarse la venda. Ya que es la única manera en que podrá llegar a ser un hombre.

Por último, después de una horrible noche, el sol aparece y al quitarse la venda, es entonces cuando descubre a su padre sentado junto a él. Su padre veló toda la noche, para proteger a su hijo del peligro.

Así, nosotros tampoco estamos nunca solos. Aun cuando no lo sabemos, siempre hay alguien que está velando por nosotros, sentado en un tronco a nuestro lado.
Cuando vienen los problemas, lo que tenemos que hacer es sólo confiar.


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Artículo:
(Mujer Hoy, “Confía en ti misma”, por Isabel Menéndez)

Alguien que confía en si mismo produce seguridad y disfruta más de la vida porque carece de miedos y controla lo que le puede hacer sufrir.
La confianza está basada en un conocimiento personal verdadero de nuestras cualidades y limitaciones. Este esfuerzo por conocernos debe ser continuo.
Quien tiene confianza en sí mismo no se engaña sobre cómo es porque se acepta y se hace cargo de sus deseos. Asume responsabilidades y no culpa a otros de lo que le ha podido pasar.
Puede aceptar las críticas si son constructivas, pero las rechaza si no son bienintencionadas porque se da cuenta de ello. Como se quiere lo suficiente, no se deja dañar.
Puede superarse porque acepta sus fracasos. Es sincero/a consigo mismo/a, por lo que no necesita dar una imagen distinta a la que tiene de sí. No se deja llevar, porque tiene criterio. Si lo hace, es porque reconoce que otro puede aportarle lo que desea.
Es fundamental que en la infancia los niños vayan adquiriendo autoconfianza a través de lo que les transmiten sus padres, mediante el cariño y la atención que les dispensan, haciéndoles sentir únicos e irrepetibles.
La confianza en uno mismo, así como la capacidad de confiar en los demás, son el producto de una familia que proporciona a los hijos un fuerte apoyo, combinado con un respeto por las aspiraciones personales, su sentido de responsabilidad y su capacidad para enfrentarse a la vida.
Pero, la autoestima personal, debe ser fomentada, no impuesta.
El sentimiento de confianza sólo se produce cuando no existe demasiada distancia entre cómo somos y cómo queremos ser, cuando conocemos nuestras limitaciones y nos hemos hecho cargo de nuestros deseos. Cuando somos tan maduros psicológicamente que sacamos adelante lo que hacemos y sabemos que podemos hacer.
Llegamos a tener seguridad cuando poseemos un conocimiento acerca de nuestras propias capacidades.

domingo, 16 de octubre de 2011

Tipos de portacontenedores...




y hay más tipos de portacontenedores...





(Día de San Juan en Coruña)

martes, 23 de agosto de 2011

Frases, tradiciones, y como no... Fútbol!




"Hombre que mucho se ausenta, ¡pronto deja de hacer falta!"

Esta frase tiene mucha historia detrás, está hecha para viajantes... para guerreros... o... tal vez... ¿para marinos?

"Vivir es importante, navegar es necesario" (frase de un buen amigo que por suerte sabe de que va esto de la mar)

"Se puede confiar en las malas personas, nunca cambian" (W. Faulkner)


"Un buen padre vala por 1.000 maestros" (Rousseau)


"Lo mejor es tener paciencia, no dejar de ser uno mismo. Al final se termina agradecido a todo lo que se ha pasado" (Anónimo)


"Uno del Celta timbra a uno del Dépor y le dice:
- Abre que subo.
Pasa un montón de tiempo y nada.
Entonces el del Dépor le dice:
- Anda ya bajo yo que tú no das subido"
(sin ánimo de ofender)


Renovación en la tradición

La tradición de comer las 12 uvas en Nochevieja empezó en 1909 para dar salida al excedente de producción de ese año...

Preparaos para los 12 pepinos de 2011

¡ Olé !


Refrán:
"Como che colla no prado, como che collín máis veces, heiche de meter no corpo herba para nove meses…" (de un gran amigo)


Saludos a todos, id por la sombra y echaros crema que el sol está duro.

sábado, 23 de abril de 2011

San Jordi: libros y rosas

El 23 de abril se celebra el Día Mundial del Libro. Un día especial para Cataluña, donde la tradición de San Jordi trae libros y rosas.

El 23 de abril es un día clave para la literatura. En este día fallecieron personajes clave en la cultura como Miguel de Cervantes, William Shakespeare o el escritor catalán Joseph Pla. Por este motivo, no resulta extraño que la UNESCO estableciese en 1995 esta fecha para conmemorar el Día Mundial del Libro, y casi un centenar de países en todo el mundo hacen de este día una fiesta de la cultura. Pero el 23 de abril tiene un mayor significado en Cataluña. Es el día de San Jordi –San Jorge-, una conmemoración que va acompañada de libros y rosas.

Leyenda. La historia de San Jorge está ligada ineludiblemente a la figura del dragón. Según la leyenda escrita en el siglo XIII por Santiago de la Vorágine en “La leyenda dorada”, se trataba de un caballero que logró salvar la vida de un rey de una población situada en Libia –en Cataluña los acontecimientos se desarrollan en la ciudad de Montblanc (Tarragona)- de las fauces de esta feroz criatura. De las gotas de sangre de esta fiera nacieron, según la tradición, las primeras amapolas. Una leyenda por la que en Cataluña también se considera a San Jordi el patrón de los enamorados.

Tradición. La festividad de San Jordi en Cataluña tiene dos palabras clave: libros y rosas. La mayor parte de las poblaciones catalanas celebran esta festividad regalando rosas (ellos a ellas) y libros (ellas a ellos). En los últimos años, la igualdad de sexos se ha impuesto, y libros y rosas se regalan indistintamente.

Patrón. Además de ser el patrón de Cataluña y Aragón, San Jorge también lo es de países como Georgia, Grecia, Inglaterra, Lituania, Polonia, Portugal, Rusia o Servia, además del de los boy scouts.

Curiosidades. A San Jordi los campesinos le piden una buena cosecha en sus campos de cebada. También se le invoca para bendecir las casas nuevas y ahuyentar las arañas.

Nota:
Saludos especiales a Sergi, el primero el felicitarme, por eso de haber entrado a las 4 de la mañana conmigo de guardia, y ser un buen catalán, a Paco, el segundo, de lo mejor también, y catalán, con sangre gallega, a todos y todas las demás, a mis sobrinos e hija que de mano de mi hermana me han llamado ya, y a Juan Manuel, de Madrid con corazón gallego, que es el único que normalmente me llama Jordi.
Un abrazo


Cuidado con las rosas que tienen espinas...
...cuidado con los libros que encierran pensamientos...

lunes, 18 de abril de 2011

El Camino de Santiago

He leído un reportaje sobre una periodista que hace el Camino de Santiago, Laura Ordóñez, y me gustaría resumiros cosas que me han llamado la atención, me parecen curiosas, o deberíamos saber. Mis aportaciones están entre paréntesis.

Para empezar, se descubrió la tumba del Apóstol en el año 813. Hacen el camino un 64 % de mujeres, según la oficina del peregrino. Hay 6 rutas oficiales, señaladas por flechas amarillas (preguntando se llega a Roma… pero vamos al contrario, asique mejor seguid las flechas).
Los motivos de hacer el camino son diversos, pero según unos vascos, que se engorda al hacer el camino (puedes hacerlo en plan deporte, pasta, pan y agua, en plan religioso, comes barato y das al pobre, o en plan gastronómico, genial en Galicia, pero evidentemente vas a engordar).
Siempre hay que decir: “Buen Camino”. Algunos bajan de espaldas cuestas empinadas, para cuidar las rodillas, las mochilas menos del 10 % de carga de lo que cada uno pesa (sino en vez de espaldas bajas de culo), no más de 8 kilos, dice Carlos Herrera en otro reportaje, también dice que la gente ronca en los albergues, hay que echar a andar antes de que amanezca, el sol te da de espaldas, que es mejor ir solo que mal acompañado, no estrenes calzado el mismo día que empiezas el camino.
También, otra vez estoy con Laura Ordóñez, puedes facturar el equipaje hasta el siguiente pueblo o hasta Santiago. EL gasto, albergues privados: 6-10 euros, públicos: 3-5 o la voluntad. Para comer, unos 40 euros diarios. El pasaporte Xacobeo reduce costes.
Pulpo (el pulpo Paul ya no eh!), en Melide, el más famoso, Casa Ezequiel, pero hay en muchos lugares más (en Galicia hai moi bos polvos).
Al llegar a Santiago, aparte de los que ya sabéis, si podéis, id al Arco del palacio, a ver si hay alguien tocando.

martes, 14 de diciembre de 2010

El nuevo Belén

Este año, cuando pensaba en poner el belén en mi casa, y, estando en crisis, antes de hacerlo decidí llamar a uno de estos consultores para que me asesorase sobre como
rentabilizar al máximo el tradicional nacimiento. El resultado ha sido sorprendente, y por eso os lo quiero comentar. Las decisiones que tomé han sido las siguientes:

Pastores. Para nadie es un secreto que en todos los belenes hay más pastores que ovejas, parece absurdo, pero siempre ha sido así. Por supuesto me veo obligado a deshacerme de todos, menos uno. Instalaremos pastores eléctricos (cercas electrificadas) con el fin de controlar a las ovejas, y, una vez instalado, se plantea la posibilidad de sustituir, en breve, al pastor por un perro con experiencia.

Personajes gremiales. Es sorprendente la cantidad de artesanos que puede haber en un belén: el herrero, el panadero, el de la leña, el carpintero (haciendo una desleal competencia a San José que se ha cogido baja paternal), el tendero,... y sin embargo es, también, sorprendente ver los pocos clientes que hay. La decisión que hemos tomado es despedir a todos los artesanos, es duro, pero no ha quedado otro remedio. En su lugar hemos contratado a un chino, que en un pequeño comercio fabricará y venderá todos los objetos que vendían los artesanos. (Si el chino decide subcontratar 15 menores para sacar el trabajo es un tema en el que no nos debemos meter).

Posadero. El chino se hará cargo también de la posada. Además, últimamente habían llegado quejas de atención al cliente por parte de José y María. La posada podría funcionar con el sistema de cama caliente.

Lavanderas. Que manía tienen en los belenes con lavar la ropa, con lo fría que debe estar el agua, con tanta nieve. Se suprimen los trabajos de lavanderas, que además eran ocupados siempre por mujeres. Cada uno se lavará su ropa en los ratos libres, potenciando así la equiparación de sexos en cuestión de tareas domésticas.

Ángel anunciador. Suprimidos casi todos los pastores, no tiene sentido la figura de un ángel anunciador. Se sustituye por un anuncio luminoso, en donde además podremos anunciar las ofertas del chino.

Castillo de Herodes. A Herodes le mantengo en su puesto, no es que haga mucho, pero manda, y no es cuestión de ponerse a despedir directivos.
Soldados, me quedo con dos por razones de seguridad, (que bastante calentita está la zona) pero los externalizo. Los contrataré por medio de Prosegur Castillos, para que me presten servicio como guardas de seguridad. Ahorro en costes fijos y gano en flexibilidad.

Paseantes varios. Es sorprendente ver la cantidad de personajes que abundan en un belén sin hacer nada, absolutamente nada. Todos despedidos. Esto lo teníamos que haber hecho hace tiempo.

Paseantes con obsequios. He observado que otro grupo de paseantes, algo menos ociosos, pero no mucho más productivos, se dirige hacia el portal con la más variada cantidad de objetos. Uno con una gallina, otro con una oveja, otro con una cesta, otro con un hatillo (¿qué llevará el misterioso personaje del hatillo?),...

Puesto que todos tienen el mismo destino, organizaremos un servicio de logística, para rentabilizar el proceso. Despediremos a todos los paseantes, uno de ellos se quedará con nosotros por medio de ETT y con ayuda de un animal de carga recogerá las viandas cada tres días y las acercará al portal.

Reyes Magos. Por supuesto con un solo rey es más que suficiente, para llevar el oro, el incienso y la mirra. Eliminamos dos reyes, dos camellos y los pajes. Posiblemente nos quedemos con el rey negro para no ser acusados de racistas, además es posible que quiera trabajar sin que le demos de alta. Tengo que estudiar, también, la posibilidad de dejar tan solo el incienso y vender el oro y la mirra a otra compañía, ya que debemos de reducir al máximo la inversión en regalos de empresa.

Mula y Buey. La única función de estos animales es dar calor. Esta función será desempeñada por una hoguera, que gasta menos combustible. Realizaremos un assessment center con los dos animales, y el que lo superé trabajará como animal de carga en el servicio de logística antes citado.

San José y la Virgen María. Está más que demostrado que el trabajo que hacen ambos en el portal puede ser desempeñado por una sola persona, y evitamos dos bajas de maternidad/paternidad. Por razones de paridad nos quedamos con la Virgen María
y, lamentablemente, tenemos que despedir a San José (con lo que había tragado
el hombre en esta empresa).

El niño Jesús. A pesar de su juventud tiene mucho potencial, y además parece ser que su padre es un pez gordo. Le mantenemos como becario con un sueldo de 400 €, hasta que demuestre su valía.

El Belén queda pues de la siguiente forma: Un pastor, con ovejas en un cercado, un chino con un comercio/posada de 24 horas, Herodes y dos guardas subcontratados, un paseante,por ETT, con la mula (o el buey) haciendo repartos, el rey negro (ilegal), la virgen y el niño.

Ha sido más soso que otros años, pero me he ahorrado una pasta…