sábado, 4 de noviembre de 2017
Conductores de agua dulce
No se salva la política, a dónde van a parar todas las críticas de quién no se arregla ni en su casa. Periodistas deportivos en facebook que redactan desde el sofá. Falsos humildes que escriben sobre lo mal que está la sociedad y la economía desde una isla en el Caribe. O gente que critica a la policía cuando ha suspendido todas las pruebas para entrar en ella. Sin olvidar a quien deja a sus padres y abuelos olvidados en una residencia, a sus hijos con canguros, y luego se compran una mascota porque se sienten solos.
También hay la moda de porqué se ve la mar desde casa, se dice que se conoce, y no la conozco ni yo, que "vivo" en ella.
Como curiosidad y anécdota, por la morriña que tengo, ahí va un enlace:
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/barbanza/ribeira/2017/11/04/agua-mar-alcanzo-varios-vehiculos-aparcados-rampa-puerto-ribeirense/00031509803577685310564.htm
En Madrid no pasa (con cariño).
Saludos y buen viaje
Nota a posteriori:
Qué desahogo le queda a uno después de dejar en este cajón desastre algunas cosas que vienen a la cabeza.
Ahora sí que me despido.
domingo, 8 de octubre de 2017
Prudencio Nieto
Prudencio Nieto Soto, una persona completa.
"Me ha costado mucho retomar el blog y más con este tipo de noticias. Parece como si uno tuviese que esconderse porque está grave y te puedes morir. Es como tener vergüenza por desaparecer, y no es justo, nada tengo que ocultar. Morir todo el mundo lo hace, unos antes y otros mas tarde. ¿Que habría que llegar a los 80? Tal vez sea esa una buena edad, pero cualquiera es mala para el que le llega la hora. El otro día, cuando me daban los resultados, me quedé un poco extraño, más teniendo en cuenta que la mujer y la hija se liaron a llorar como si fuera eminente la cosa, digo que me quedó el cuerpo raro porque yo nunca pensé que me moriría con un aviso, siempre mi idea fue que el día menos pensado me daba un yuyu y ya. Pero esto de que te digan, oiga si ésto no da resultado lo probable es que nos deje, es una sensación que te deja un poco pallá. Se te ocurre, como a cualquier padre, darle a tus hijas recomendaciones de como somos los hombres y lo tontos que nos volvemos por los huesos de las mujeres y de decirle a la mujer que no se preocupe por mí, que seguro que estaré bien, vigilándola desde arriba o desde la urna que habrá colocado al lado del televisor, según reza en mi testamento. Todas esas cosas que nunca le dirás porque no crees que los vas a dejar. Tengo que reflexionar más sobre esto,
Yo, la verdad estoy tranquilo, he amado, he viajado, he disfrutado playas y caminos, naranjas y churrasco, he visto la semana santa de mi pueblo y la fiesta del pulpo de Aguiño, entre otras, he pasado hambre y sed pero también las he saciado de la forma mas completa que me podía imaginar, tengo amigos que me quieren, una mujer enamorada y unas hijas que son mi mejor obra en la tierra. Después de todo ésto, cómo no estar tranquilo. Que me falta conocer un nieto, un viaje a Nueva York o a Istanbul o a El Cairo, si, pero no se puede tener todo y yo he tenido y tengo mucho."
Prudencio Nieto
Hay tiempo para todo si sabes mantener el equilibrio
Kenau Reeves escribió:
"La madre de mi amigo ha comido sano toda la vida. Nunca ha consumido alcohol o cualquier mala comida, hace ejercicio todos los días, muy ágil, muy activa, llevó todos los suplementos sugeridos por su doctor, nunca salió al sol sin protector solar y cuando lo hizo fue por el periodo más breve posible, así que prácticamente protegió su salud a lo máximo. Ella ahora tiene 76 años y tiene cáncer de piel, de la médula ósea y la osteoporosis extrema.
El padre de mi amigo come tocino, mantequilla, grasa y nunca se ejercita, salía al sol y se quemaba a cenizas todos los veranos, básicamente tomó el enfoque de vivir la vida a su máximo y no como otros sugieren. Él tiene 81 años y los médicos dicen que su salud es la de una persona joven.
Las personas no pueden esconderse de su veneno, está por ahí y te encontrará, las palabras de la madre de mi amigo: "si yo hubiera sabido que mi vida iba a terminar de esta manera, hubiese vivido más y disfrutado todo plenamente".
Ninguno de nosotros saldrá de aquí con vida, así que por favor, deja de tratarte mal hasta con los pensamientos. Come la comida deliciosa. Camina en la luz del sol. Salta en el océano. Di la verdad que llevas en tu corazón como un tesoro escondido. Se tonto. Se amable. Se raro. No hay tiempo para nada más."
martes, 15 de noviembre de 2016
La merienda del niño (por Arturo Pérez-Reverte)
La merienda del niño
PATENTE DE CORSO
Divorciado. Mi amigo Paco -lo llamaremos Paco para no complicarle más la vida- es divorciado desde hace tiempo, de ésos a los que la mujer, un día y como si no viniera a cuento, aunque siempre viene, le dijo: «Ahí te quedas, gilipollas, porque me tienes harta», y se largó de casa. Al principio, como tienen un hijo de ocho años, la cosa funcionó en plan amistoso, pensión de mutuo acuerdo y demás, tú a Boston y yo a California. Pero la ex legítima, cuenta Paco, se juntó con unas cuantas amigas también divorciadas que empezaron a crear ambiente. Cómo dejas que ese hijoputa se vaya de rositas, sácale los tuétanos, y cosas así. Lo normal. Además, una de las compis era abogada, así que Paco lo tenía claro. Su ex lo pensó mejor, se le puso flamenca, y al año de separarse le había quitado la casa, el coche, el perro, las tres cuartas partes del sueldo y la custodia del niño. «Y no me quitó la moto -dice Paco-, porque me arrastré como un gusano, suplicando que me la dejara».
Desde entonces, un día a la semana, mi amigo va a recoger a su hijo al cole. En Madrid. Se trata, me cuenta, de uno de esos colegios pijoprogres de barrio ídem, por Chamberí, con papis modernos y enrollados -«como lo era yo, te lo juro, hasta que esa zorra me dio por saco», matiza Paco-, donde a las criaturas se les quita horas de Lengua, de Historia y de Ciencias para darles Valores y Buen Rollito, Estabilidad Emocional, Dinámica de Grupo, Gramática de Género y Génera, Convivencia de Civilizaciones, Acogida a Refugiados y otras materias de vital importancia.
Paco tiene mala imagen en el cole de su hijo. Seguramente se debe a que el curso pasado, en la fiesta de Halloween, o de Acción de Gracias, o del Ramadán, una de ésas -Navidad o Reyes no eran, seguro, pues no se celebran para no ofender a los padres y niños no creyentes-, donde el asunto para disfrazar a los niños eran los piratas del Caribe, a Paco se le ocurrió vestir a su hijo, que le tocaba en casa ese día, con un parche en el ojo y una espada de plástico. Y cuando la profesora vio llegar al niño de la mano de su padre, lo primero que hizo fue quitarle el parche y la espada. El parche, dijo indignada, porque podía herir la sensibilidad de las personas con alguna minusvalía de visión ocular; y la espada de plástico, porque en ese colegio las armas estaban prohibidas. Y cuando Paco argumentó que los piratas llevaban armas para sus abordajes y masacres, la profe zanjó el asunto con un seco: «También había piratas buenos».
Pero la peor fama de Paco en el colegio de su hijo, piratas y parche aparte, viene de la cosa alimentaria: la merienda. No hay una sola madre con hijo allí que no sea una talibán de la alimentación sana; y como el gran enemigo de las madres progres son la harina refinada y las bebidas carbonatadas, cuando acuden a buscar a los niños todas van provistas de fruta ultrasana, zumo de papaya virgen, pan de pipas, pan integral con levadura madre enriquecida con semillas, jamón york ecológico, queso de leche de soja o tortilla de huevos de gallinas salvajes que viven en libertad, igualdad y fraternidad. Los carbohidratos, naturalmente, sólo se consienten en los cumpleaños; y según cuenta Paco, basta pronunciar la palabra Nocilla para ganarte una oleada de miradas asesinas. Al principio, dice, esperaba a su hijo en la puerta del cole con la moto y un donut o un bollicao. «Y como los otros críos miraban al mío con envidia, no puedes imaginarte el odio con el que me trataban algunas madres. Como si fuera un terrorista. Hasta dejaron de invitar a mi hijo a los cumpleaños y fiestas de pijamas». Alguna, incluso, hasta se ha chivado a la del niño: «Deberías vigilar lo que le da de comer tu ex marido».
Así que, en los últimos tiempos, Paco y su vástago han pasado a la clandestinidad en cuestión de meriendas, utilizando entre ellos una jerga en código que los protege de la Gestapo materno-escolar. Cuando el enano sale de clase con los compañeros, ya está adiestrado para preguntar a su padre cosas como «¿Qué hay de lo que tú sabes?», a lo que Paco responde, tras mirar prudente a un lado y a otro: «Tranqui colega, ahora te lo paso». Entonces el zagal le guiña un ojo y pregunta, susurrando esperanzado: «¿Foskito?». Pero Paco mueve la cabeza: «Hoy toca zoológico», responde. Y mientras suben a la moto, clandestinamente, ocultándolo bajo el anorak de su hijo, le pasa la pantera rosa o el tigretón.
domingo, 13 de noviembre de 2016
El putibarco
Comparto algo interesante...
Iñaki Berazaluce
No son putas, son princesas.
Cuando se le pregunta al personal qué haría si le tocara la Lotería, la respuesta habitual (en público, al menos) es “hacer un viaje y tapar algunos agujeros”. Cuando el premio Gordo no te toca sino que te viene regalado -en forma de oro negro bajo el subsuelo del terreno de tu abuelos, pastores de dromedarios- haces ambas cosas (viajar y tapar agujeros) pero a lo grande. Por poner un ejemplo, te plantas cada año en Ibiza con el yate más grande del mundo y un segundo barco, un poco más modesto (pero capaz de hacer sombra a un Transmediterránea) cargado de un surtido de las putas más selectas de Brasil, Rusia y Francia. Bueno, escorts, ustedes me entienden.
Esto es lo que viene haciendo un verano sí y otro también Abdul Aziz bin Fahd Al Saud, a la sazón, hijo predilecto del fallecido rey Fahd de Arabia Saudí, un individuo que nunca jugó en la división de los multimillonarios porque nació directamente en la Golden League, la de los asquerosamente ricos. Como no podía ser otra cosa, Abdul es un vividor que cada mes de julio riega con el maná de petrodólares las Pitiusas -Ibiza y Formentera-, un archipiélago donde el non olet (el dinero no huele, sólo compra cosas, que decían los romanos) es principio rector.
Según cuenta el periodista de ‘El Diario de Ibiza’ Joan Lluis Ferrer en su libro-reportaje ‘Ibiza, la isla de los ricos’, el jeque es un tipo campechano -una cualidad al parecer muy apreciada entre la realeza- que lo mismo deja 30.000 euros de propina a los croupiers del Casino de Ibiza que se toma un helado con Mónica, la propietaria de Los Valencianos en el puerto de Vila, a escasos metros de donde aparca su yate, un mamotreto de 147 metros que pasamos a describir:
“El Prince Abdulaziz es el típico buque de jeque árabe: 147 metros de eslora, con un helipuerto en su proa, sistema antimisiles, una tripulación de 66 personas y otros tantos pasajeros (…) Quienes han entrado en su interior refieren todo tipo de lujos en grado superlativo: grifería de oro, suelos de maderas nobles… Cada vez que el buque ha de repostar combustible llena su depósito con 400.000 litros, lo que supones un gasto de 600.000 euros…”, relata el periodista.
En fin, no queremos aburrirles con esta exhibición impúdica de ostentación. Vamos al grano: a las putas. En el yate principal viaja el jeque Abdul Aziz y su cuadrilla(masculina, como es preceptivo entre los seguidores del Profeta), pero la flotilla suele estar integrada por otros dos macroyates, el Turama y el Al Diriyah.
Prosigue Joan Lluis Ferrer, “en uno viaja el séquito del príncipe y en otro, la compañía femenina, que es renovada cada semana mediante vuelos llegados directamente desde Londres y París. Son mujeres de una belleza despampanante y físico escultural, que se pasan semanas enteras a cuerpo de rey, sin otra cosa que entregarse al ocio, ir a restaurantes y tomar el sol en la playa y, de vez en cuando, atender los requerimientos de los jeques que las han contratado”. Vacaciones en el mar. Dan ganas de apuntarse, ¿eh?
Quienes se han cruzado con el barco de las meretrices en Ibiza relatan escenas propias de una fantasía erótica viril, nada casualmente parecidas al prometido paraíso de los musulmanes: un harén de vírgenes y suculentos manjares, aunque lo de vírgenes en este caso se puede pasar por alto.
Quique Mantecón, aventurero madrileño afincado en Ibiza, se topó con la comitiva de meretrices en una playa de Ses Illetes, en Formentera: “Eran unas 30, divididas un poco artificialmente en grupos de cinco, todas con bikinis y toallas blancos. Muchas eran eslavas, pero también había alguna española. Los jeques estaban a unos 20 metros de distancia, como vigilando el ganado. No estoy seguro de que fueran putas, tal vez algunas eran go-gos, aunque sospecho que la diferencia entre uno y otro desempeño depende del tamaño del fajo”.
De todos modos, me aclara me Ferrer, “muchas veces estas chicas son sólo decorativas, es más de lo mismo: una manera de exhibirse y demostrar su poderío. Lo mismo que la flota de 70 Mercedes negros de gama alta que viajan en las bodegas del barco y que cada día pasan por el túnel de lavado sin haber pillado una mota de polvo”.
Pero no todo van a ser truchas y piscinas en el veraneo a todo trapo del jeque saudí. Otra anécdota que me contaron en el archipiélago puede servir para sopesar la insoportable levedad del ser (un príncipe saudí, en este caso): Abdul Aziz quería pasar un día en la playa. Es bien sabido que una playa paradisíaca puede llegar a ser terriblemente aburrida, así que sus secretarios desembarcaron (del yate Turama, 117 metros,70 pasajeros) con el mandato de “crear ambiente”. Para ello contrataron por un día a un grupo de “bosquimanos” (nombre con el se conoce a los viajeros o temporeros que habitan en los bosques de sabinas de Formentera, a falta de casa y cama) para que “hicieran malabares y cosas hippies”. Con la parte folklórica ya resuelta, los productores de la jornada playera montaron un chiringuito para que el jeque pudiera tomarse un quéseyo y decoraron la barra con las jamonas de la semana (descargadas directamente del buque Al Diriyah, el de las putas, 79 metros, 16 pasajeros). Abdul Aziz pasó su día de playa, volvió a la nave nodriza, se pagó a los hippies y se recogió el chiringuito. La playa volvió a ser el soporífero arenal formenteril que era antes de la Real visita.
‘Ibiza, la isla de los ricos’, disponible ya en su Amazon más cercano.
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domingo, 6 de noviembre de 2016
¿Para ti qué es lo mejor del mundo?
sábado, 5 de noviembre de 2016
Esos vagos maleantes
martes, 15 de diciembre de 2015
Dudas marineras
Un concurso de postales de Navidad donde no se pueden incluir motivos religiosos...
El motivo del concurso ya es religioso.
¿Sólo queremos la Navidad para la fiesta, pillar moñas y los regalos?
Pues a llamarle Navimoña, o BlackEndYear, o Anti-NaviMagos, etc
Una pequeña duda:
Un refugiado Sirio acogido en Bilbao, ¿puede jugar en el Athletic?
La integración es para todo o...
jueves, 26 de noviembre de 2015
Francia, El Silencio, y Yo Soy París
(El autor de este mensaje es el Dr. Emanuel Tanay, nacido en 1928, judío sobreviviente del Holocausto, y conocido y muy respetado psiquiatra forense radicado en los EUA).
Un hombre, cuya familia pertenecía a la aristocracia alemana antes de la Segunda Guerra Mundial, fue propietario de una serie de grandes industrias y haciendas. Cuando se le preguntó ¿cuántos de los alemanes eran realmente nazis?, la respuesta que dio puede guiar nuestra actitud hacia el fanatismo.
"Muy pocas personas eran nazis en verdad" dijo, "pero muchos disfrutaban de la devolución del orgullo alemán, y muchos más estaban demasiado ocupados para preocuparse. Yo era uno de los que sólo pensaba que los nazis eran un montón de tontos.
Así, la mayoría simplemente se sentó a dejar que todo sucediera. Luego, antes de que nos diéramos cuenta, los nazis eran dueños de nosotros, se había perdido el control y el fin del mundo había llegado. Mi familia perdió todo. Terminé en un campo de concentración y los Aliados destruyeron mis fábricas...
Se nos dice que la gran mayoría de los musulmanes sólo quieren vivir en paz. El hecho es que los fanáticos dominan el Islam, tanto en este momento como en la historia. Son los fanáticos los que marchan. Se trata de los fanáticos los que producen guerras. Se trata de los fanáticos los que sistemáticamente masacran cristianos o grupos tribales en África y se van adueñando gradualmente de todo el continente en una ola islámica. Estos fanáticos son los que ponen bombas, decapitan, asesinan. Son los fanáticos los que toman mezquita tras mezquita.
Se trata de los fanáticos los que celosamente difunden la lapidación y la horca de las víctimas de violación y los homosexuales. Se trata de los fanáticos los que enseñan a sus jóvenes a matar y a convertirse en terroristas suicidas. El hecho cuantificable y duro es que la mayoría pacífica, la "mayoría silenciosa" es intimidada e imperceptible.
La Rusia comunista estaba compuesta de los rusos, que sólo querían vivir en paz. Sin embargo, los comunistas rusos fueron responsables por el asesinato de cerca de 50 millones de personas. La mayoría pacífica era irrelevante
La enorme población de China era también pacífica, pero los comunistas chinos lograron matar la asombrosa cifra de 70 millones de personas.
El individuo japonés medio antes de la Segunda Guerra Mundial no era un belicista sádico. Sin embargo, Japón asesinó y masacró, en su camino hacia el sur de Asia Oriental, en una orgía de muerte que incluyó el asesinato sistemático, a 12 millones de civiles chinos, la mayoría muertos por espada, pala y bayoneta.
Y, ¿quién puede olvidar Ruanda, que se derrumbó en una carnicería?... ¿Podría no ser dicho que la mayoría de los ruandeses eran amantes de la paz?
Las lecciones de la historia son con frecuencia increíblemente simples y contundentes. Sin embargo, a pesar de todos nuestros poderes de la razón, muchas veces perdemos el más básico y sencillo de los puntos:
Los musulmanes amantes de la paz se han hecho irrelevantes por su silencio. Los musulmanes amantes de la paz se convertirán en nuestro enemigo si no se pronuncian, porque al igual que mi amigo de Alemania, se despertarán un día y encontrarán que los fanáticos los poseen, y el fin de su mundo habrá comenzado. Los alemanes, amantes de la paz, japoneses, chinos, rusos, ruandeses, serbios, afganos, iraquíes, palestinos, somalíes, nigerianos, argelinos, y muchos otros han muerto a causa de que la mayoría pacífica no se pronunció hasta que fue demasiado tarde.
En cuanto a nosotros, que somos espectadores ante los eventos en desarrollo, debemos prestar atención al único grupo que cuenta: los fanáticos que amenazan nuestra forma de vida.
Por último, cualquiera que duda de que la cuestión sea grave y elimina este mensaje sin reenviarlo, está contribuyendo a la pasividad que permite a los problemas expandirse. Por lo tanto, entiéndete un poco a ti mismo y envía esto una y otra vez.
Esperemos que miles de personas, en todo el mundo, lean y piensen sobre él, antes de que sea demasiado tarde.
Profesora Claude Benoit
Facultad de Filología
Departamento de Filología francesa
Blasco Ibáñez 32
46010 - Valencia - España
"Qué vas a ser París. París es esa ciudad donde la gente salió del estadio evacuado cantando el himno nacional, el que aquí abucheamos. París es esa ciudad donde los periódicos hablan de guerra sin tapujos, y donde el presidente socialista promete una respuesta sin piedad, «impitoyable». París es la capital de un país que considera su libertad y sus valores algo mucho más importante que su miedo.
Y tú... tú eres parte de un pueblo que hace once años, en una situación similar, en unos días iguales de sangre y plomo, se amedrentó y echó la culpa a su propio Gobierno. Que duda de su modelo de sociedad y todavía hoy piensa que si nos vienen a matar es porque algo habremos hecho. Que no ha aprendido, basta ver cómo olvida a las víctimas, de su larga experiencia de sufrimiento. Tú eres un superviviente del terrorismo, pero no lo sabes porque te cuesta pensar que los asesinados murieron en tu nombre. Porque prefieres creer que basta con no odiar para defenderte del odio."










