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lunes, 15 de diciembre de 2014

La moraleja del día

La golondrina
(A Anduriña)

Había una vez una golondrina que emigró demasiado tarde en invierno, y se estaba congelando mientras volaba.

Al final cayó a tierra, y creía que ya estaba acabada... pero se le acercó una vaca y le soltó una bosta encima.

La mierda estaba bien calentita, así que la golondrina se encontró mucho mejor y empezó a piar de satisfacción. Pero vino un gato, la escuchó, la sacó de la bosta y la limpió, para finalmente comérsela.

Esta historia tiene tres moralejas:

1) No todo el mundo que te caga encima es tu enemigo.
2) No todo el mundo que te saca de la mierda es tu amigo.
3) Si estás con la mierda hasta el cuello, pero feliz, mantén la boca cerrada.



jueves, 4 de diciembre de 2014

Polvos, cucharas, alcohol, chocolate y libros...

Si te para la guardia civil y te dice: "Papeles"
Tú dile: "Tijeras"


(A partir de aquí ya no es para niños, así que si no eres mayorcito, mejor coge un cuento)



- ¿Cuánto cobras por un polvo?
- Depende del tiempo.
- Pues imagina que llueve.


Una cuchara iba por la calle y un cuchillo le grita: "Ey cuchara", y la cuchara no responde y el cuchillo se queda pensando y dice: "Parece que no escuchara".


- ¿Cuántas veces haces deporte a la semana?
- ¿Follar cuenta como deporte?
- Si.
- Ninguna.


No dejen para mañana el orgasmo que puedan tener hoy.


Recuerda que nada es más fuerte que el amor... excepto la tela de una araña que columpiaba elefantes, esa sí que era fuerte.


Usen tildes, entre: ¿te gusto? y ¿te gustó?, hay un polvo de diferencia.


Ve siempre a la cama con un buen libro, o con alguien que haya leído uno.


Quien tiene magia, no necesita trucos.


De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro, todos los demás son extensiones de su cuerpo... Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria.
(Jorge Luis Borges)


2x - y = 6
4x + 18 = 2y
¿Tiene solución?
☑️ Si
◽️ No
Argumenta tu respuesta:
TODO TIENE SOLUCIÓN EN LA VIDA =)

Moraleja:
Los problemas nunca se acaban, pero las soluciones tampoco.


El alcohol engorda, a menos que bebas de más, que entonces te pones fino.


The alcohol triplica la capacité di parlare other languajes.


Todas las cosas pasan por algo, por imbéciles incluso.


No llaméis Karma a las cosas que os pasan por gilipollas.


Las heridas se cosen con las agujas del reloj.


... Mi árbol favorito... si, la palmera de chocolate!


La vida es corta, empieza por el postre.


Recuerda siempre que la SONRISA es la línea curva que lo endereza todo.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Twitter está lleno de poetas, y la calle también

Menudo "remix" de frases, chistes y cositas. Que nadie se enfade, los chistes no tienen maldad. Y algunos son para mayores, así que si no eres mayor, y maduro (hay que ser las dos cosas), no sigas leyendo. Disfruta del sábado, del fin de semana, de quien te rodee (espero que hayas elegido bien, jeje), y de todo lo que quieras.
Saludos navegantes.


- Mi amor, te dedico una canción.
- ¿Cual?
- “Track2 - Artista desconocido”.
- Ay como te amo. 
- Lo sé, soy un romántico.


- ¡Pero qué bonitos tienes los geranios!
- Es un Gin Tonic...


Por el alcohol. Porque las grandes historias nunca empiezan tomando una ensalada.
(Nota de marinero: no estoy de acuerdo, pero... ¡Brindemos!)


Mi amigo bebe poco, pero cuando bebe se convierte en otra persona... ¡Y esa sí que bebe mucho!


Un buen amigo es como un perfume, si es original sentirás siempre su presencia, si es falso, lo sentirás sólo un rato.


- El mes pasado contraí matrimonio.
- Contraje...
- No te jode... No iba a ser de chándal.


Las mujeres se enamoran de lo que oyen y los hombres de lo que ven, por eso las mujeres se maquillan para estar más hermosas, y los hombres mienten para impresionar más. La naturaleza de los sentidos...


- Padre, confieso que me he acostado con el cura de la iglesia del pueblo vecino.
- Eso está muy mal hija mía. Tú tienes iglesia aquí, en tu pueblo.


- ¿Tú volverías a casarte con tu marido?
- Sí, que se joda.




Como fabricar una esposa:
Mezclar:
     8 anacondas
     4 pirañas
     2 tarántulas
     5 escorpiones
   35 loros
     6 alacranes
Ojo! No batir mucho, puede salir una suegra.


- Paco, tengo mi bici en el jardín y esta lloviendo.
- ¿Y? 
- Métemela anda...
- Si quieres follar dilo, pero lo de la bici ¿a que viene?


- ¿Adónde vas, Caperucita?
- Vamos a ver, lobo de los cojones, ¿acaso me meto yo en tu vida?
- Pero...
- Que te pires gilipollas.


La mujer con cita con el psicólogo:
Psicólogo: La siguiente semana trabajaremos con el inconsciente.
Mujer: No creo que mi marido quiera venir...


- Antonia, mañana hacemos 40 años de casados y voy a matar a un pollo.
- ¿Y qué culpa tiene el pollo? Mata a tu primo que fue él quien nos presentó.


- Jaimito, ¿crees que la tecnología remplazará al papel?
- No lo creo señorita, no me veo limpiándome el culo con un iPhone.


Me gustas más cuando te sueño... entonces hago contigo lo que quiero.


Si tu me dices ven (con todos los gastos pagados y sexo a diario) lo dejo todo.


- ¿Porqué no dejas de hablar de sexo?
- ¿Y de qué quieres que te hable?
- Pues del tiempo mismo...
- Ok, vale, ¿cuánto tiempo hace que no haces el amor?


- Mamá, ¿qué es una ninfómana?
- Una mujer adicta al sexo.
- ¿Y cómo se llaman los hombres adictos al sexo?
- Hombres.


Él: - Mi amor, ¿quieres que vayamos juntos al gym?
Ella: - ¿Me estás diciendo gorda?
Él: - Bueno, si no quieres no.
Ella: - ¿Me estás diciendo floja?
Él: - Cálmate mi amor!
Ella: - ¿Me estás diciendo histérica?
Él: - Eso no fue lo que dije.
Ella: - ¿Entonces soy mentirosa?
Él: - No vayas entonces...!
Ella: - A ver, a ver, ¿porqué quieres ir solo?


Aviso a navegantes:

Nunca llames puta a una mujer por tener sexo porque me imagino que tu mamá no te hizo dibujando.

Nota marinera:

De todos los privilegios de una mujer, el más grande es ser MADRE.


Un gusano pasó por las vías del tren y perdió el culo... regresó a buscarlo y perdió la cabeza...
Moraleja: "No hay que perder la cabeza por ir detrás de un culo"

Más moraleja: "Siéntete afortunado, hay gente que no se tiene ni a sí misma."


Para acabar...

¡Media naranja las pelotas!
¡Cuándo se quiere, se puede!

Y mientras busco mi media naranja... voy comiendo mandarinas.


Lo dicho, a disfrutar, y a reír, que nada de lo escrito anteriormente tiene que ver con la realidad.

martes, 27 de mayo de 2014

Las 4 estaciones

Había un hombre que tenía cuatro hijos. Él buscaba que ellos aprendieran a no juzgar las cosas tan rápidamente; entonces los envió a cada uno por turnos a ver un árbol de peras que estaba a una gran distancia. El primer hijo fue en el Invierno, el segundo en Primavera, el tercero en Verano y el hijo más joven en el Otoño. Cuando todos ellos habían ido y regresado; él los llamó y juntos les pidió que describieran lo que habían visto.

El primer hijo mencionó que el árbol era horrible, doblado y retorcido.

El segundo dijo que no, que estaba cubierto con brotes verdes y lleno de promesas.

El tercer hijo no estuvo de acuerdo, él dijo que estaba cargado de flores, que tenía aroma muy dulce y se veía muy hermoso, era la cosa más llena de gracia que jamás había visto.

El último de los hijos no estuvo de acuerdo con ninguno de ellos, él dijo que estaba maduro y marchitándose de tanto fruto, lleno de vida y satisfacción.

Entonces el hombre les explicó a sus hijos que todos tenían la razón, porque ellos sólo habían visto una de las estaciones de la vida del árbol. El les dijo a todos que no deben de juzgar a un árbol, o a una persona, por sólo ver una de sus temporadas, y que la esencia de lo que son, el placer, regocijo y amor que viene con la vida puede ser sólo medida al final, cuando todas las estaciones han pasado.

Si tú te das por vencido en el invierno, habrás perdido la promesa de la primavera, la belleza del verano y la satisfacción del otoño.

Moraleja:
No dejes que el dolor de alguna estación destruya la dicha del resto. Persevera a través de las dificultades y malas rachas. Mejores tiempos seguramente vienen por delante.

jueves, 22 de mayo de 2014

El puma y el cervatillo

Un señor muy creyente sentía que estaba cerca de recibir una luz que le iluminara el camino que debía seguir. Todas las noches, al acostarse, le pedía a Dios que le enviara una señal sobre cómo tenía que vivir el resto de su vida. Así anduvo por la vida, durante dos o tres semanas en un estado semimístico buscando recibir una señal divina.

Hasta que un día, paseando por un bosque, vió a un cervatillo caído, tumbado, herido, que tenía una pierna medio rota. Se quedó mirándolo y de repente vió aparecer a un puma. La situación lo dejó congelado; estaba a punto de ver cómo el puma, aprovechándose de las circunstancias, se comía al cervatillo de un sólo bocado.

Entonces se quedó mirando en silencio, temeroso también de que el puma, no satisfecho con el cervatillo, lo atacara a él. Sorpresivamente, vio al puma acercarse al cervatillo. Entonces ocurrió algo inesperado: en lugar de comérselo, el puma comenzó a lamerle las heridas. Después se fue y volvió con unas pocas ramas humedecidas y se las acercó al cervatillo con la pata para que éste pudiera beber el agua; y después se fue y trajo un poco de hierba húmeda y se la acercó para que el cervatillo pudiera comer. Increíble.

Al día siguiente, cuando el hombre volvió al lugar, vió que el cervatillo aún estaba allí, y que el puma otra vez llegaba para alimentarlo, lamerle las heridas y darle de beber. El hombre se dijo: Esta es la señal que yo estaba buscando, es muy clara. "Dios se ocupa de proveerte de lo que necesites, lo único que no hay que hacer es ser ansioso y desesperado corriendo detrás de las cosas".

Así que agarró su atadito, se puso en la puerta de su casa y se quedó ahí esperando que alguien le trajera de comer y de beber. Pasaron dos horas, tres, seis, un día, dos días, tres días... pero nadie le 
daba nada. Los que pasaban lo miraban y él ponía cara de pobrecito imitando al cervatillo herido, pero no le daban nada.

Hasta que un día pasó un señor muy sabio que había en el pueblo y el pobre hombre, que estaba muy angustiado, le dijo:
- Dios me engañó, me mandó una señal equivocada para hacerme creer que las cosas eran de una manera y eran de otra. ¿Por qué me hizo ésto? Yo soy un hombre creyente...
Y le contó lo que había visto en el bosque. El sabio lo escuchó y luego dijo:
- Quiero que sepas algo. Yo también soy un hombre muy creyente. Dios no manda señales en vano. Dios te mandó esa señal para que aprendieras.
El hombre le preguntó:
- ¿Por qué me abandonó?
Entonces el sabio le respondió:
- ¿Qué haces tú, que eres un puma fuerte y listo para luchar, comparándote con el cervatillo? Tu lugar es buscar algún cervatillo a quien ayudar, encontrar a alguien que no pueda valerse por sus propios medios.

sábado, 17 de mayo de 2014

La olla embarazada

Un señor le pidió una tarde a su vecino una olla prestada. El dueño de la olla no era demasiado solidario, pero se sintió obligado a prestarla. A los cuatro días, la olla no había sido devuelta, así que, con la excusa de necesitarla fue a pedirle a su vecino que se la devolviera.
— Casualmente, iba para su casa a devolverla... ¡el parto fue tan difícil!
— ¿Qué parto?
— El de la olla.
— ¿Qué?!
— Ah, ¿usted no sabía? La olla estaba embarazada.
— ¿Embarazada?
— Sí, y esa misma noche tuvo familia, así que debió hacer reposo pero ya está recuperada.
— ¿Reposo?
— Sí. Un segundo por favor –y entrando en su casa trajo la olla, un jarrito y una sartén.
— Esto no es mío, sólo la olla.
— No, es suyo, esta es la cría de la olla. Si la olla es suya, la cría también es suya.

“Este está realmente loco”, pensó, “pero mejor que le siga la corriente”.
— Bueno, gracias.
— De nada, adiós.
— Adiós, adiós.
Y el hombre marchó a su casa con el jarrito, la sartén y la olla. Esa tarde, el vecino otra vez le tocó el timbre.
— Vecino, ¿no me prestaría el destornillador y la pinza?... Ahora se sentía más obligado que antes.
— Sí, claro.
Fue hasta adentro y volvió con la pinza y el destornillador. Pasó casi una semana y cuando ya planeaba ir a recuperar sus cosas, el vecino le tocó la puerta.
— Ay, vecino ¿usted sabía?
— ¿Sabía qué cosa?
— Que su destornillador y la pinza son pareja.
— ¡No! –dijo el otro con ojos desorbitados— no sabía.
— Mire, fue un descuido mío, por un ratito los dejé solos, y ya la embarazó.
— ¿A la pinza?
— ¡A la pinza!... Le traje la cría –y abriendo una canastita entregó algunos tornillos, tuercas y clavos que dijo había parido la pinza.
“Totalmente loco”, pensó. Pero los clavos y los tornillos siempre venían bien.
Pasaron dos días. El vecino pedigüeño apareció de nuevo. 
— He notado –le dijo— el otro día, cuando le traje la pinza, que usted tiene sobre su mesa una hermosa ánfora de oro. ¿No sería tan gentil de prestármela por una noche?
Al dueño del ánfora le tintinearon los ojitos. 
— Cómo no –dijo, en generosa actitud, y entró a su casa volviendo con el ánfora perdida.
— Gracias, vecino.
— Adiós.
— Adiós.
Pasó esa noche y la siguiente y el dueño del ánfora no se animaba a golpearle al vecino para pedírsela. Sin embargo, a la semana, su ansiedad no aguantó y fue a reclamarle el ánfora a su vecino.
— ¿El ánfora? –dijo el vecino – Ah, ¿no se enteró?
— ¿De qué?
— Murió en el parto.
— ¿Cómo que murió en el parto?
— Sí, el ánfora estaba embarazada y durante el parto, murió.
— Dígame ¿usted se cree que soy estúpido? ¿Cómo va a estar embarazada un ánfora de oro?
— Mire, vecino, si usted aceptó el embarazo y el parto de la olla. El casamiento y la cría del destornillador y la pinza, ¿por qué no habría de aceptar el embarazo y la muerte del ánfora?


Tú, puedes elegir lo que quieras, pero no puedes ser independiente para lo que es más fácil y agradable, y no serlo en lo que es más costoso. Tu criterio, tu libertad, tu 
independencia y el aumento de tu responsabilidad vienen juntos con tu proceso de crecimiento. Tú decides ser adulto o permanecer pequeño.

La opiniones a conveniencia no son más que un síntoma de incoherencia.

lunes, 12 de mayo de 2014

La historia de Latif (Jorge Bucay)

Latif era el pordiosero más pobre de la aldea. Cada noche dormía en el zaguán de una casa diferente, frente a la plaza central del pueblo. Cada día se recostaba debajo de un árbol distinto, con la mano extendida y la mirada perdida en sus pensamientos. Cada tarde comía de la limosna o de los mendrugos que alguna persona caritativa le acercaba.

Sin embargo, a pesar de su aspecto y de la forma de pasar sus dias, Latif era considerado por todos, el hombre más sabio del pueblo, quizás no tanto por su inteligencia, sino por todo aquello que había vivido.

Una mañana soleada el rey en persona apareció en la plaza. Rodeado de guardias caminaba entre los puestos de frutas y baratijas buscando nada. 
Riéndose de los mercaderes y de los compradores, casi tropezó con Latif, que dormitaba a la sombra de una encina. Alguien le contó que estaba frente al más pobre de sus súbditos, pero también frente a uno de los hombres más respetados por su sabiduría. El rey, divertido, se acercó al mendigo y le dijo:
- “Si me contestas una pregunta te doy esta moneda de oro.”
Latif lo miró, casi despectivamente, y le dijo:
- “Puedes quedarte con tu moneda, ¿para qué la querría yo? ¿cuál es tu pregunta?

Y el rey se sintió desafiado por la respuesta y en lugar de una pregunta banal, se despachó con una cuestión que hacía días lo angustiaba y que no podía resolver. Un problema de bienes y recursos que sus analistas no habían podido solucionar. 
La repuesta de Latif fue justa y creativa. El rey se sorprendió; dejó su moneda a los pies del mendigo y siguió su camino por el mercado, meditando sobre lo sucedido.

Al día siguiente el rey volvió a aparecer en el mercado. Ya no paseaba entre los mercaderes, fue directo a donde Lafit descansaba, esta vez bajo un olivar. Otra vez el rey hizo una pregunta y otra vez Latif la respondió rápida y sabiamente. El soberano volvió a sorprenderse de tanta lucidez. Con humildad se quitó las sandalias y se sentó en el suelo frente a Latif.

- “Latif te necesito,” le dijo. “Estoy agobiado por las decisiones que como rey debo tomar. No quiero perjudicar a mi pueblo y tampoco ser un mal soberano. Te pido que vengas al palacio y seas mi asesor. Te prometo que no te faltara nada, que serás respetado y que podrás partir cuando quieras… por favor.”

Por compasión, por servicio o por sorpresa, el caso es que Latif, después de pensar unos minutos, aceptó la propuesta del rey. 
Esa misma tarde llegó Latif al palacio, en donde inmediatamente le fue asignado un lujoso cuarto a escasos doscientos metros de la alcoba real. En la habitación, una tina de esencias y con agua tibia lo esperaba.

Durante las siguientes semanas las consultas del rey se hicieron habituales. Todos los días, a la mañana y a la tarde, el monarca mandaba llamar a su nuevo asesor para consultarle sobre los problemas del reino, sobre su propia vida o sobre sus dudas espirituales. 
Latif siempre contestaba con claridad y precisión. El recién llegado se transformó en el interlocutor favorito del rey. A los tres meses de su estancia ya no había medida, decisión o fallo que el monarca no consultara con su preciado asesor.

Obviamente esto desencadenó los celos de todos los cortesanos que veían en el mendigo-consultor una amenaza para su propia influencia y un perjuicio para sus intereses materiales.

Un día todos los demás asesores pidieron audiencia con el rey. Muy circunspectos y con gravedad le dijeron.
- “Tu amigo Latif, como tú llamas, está conspirando para derrocarte.”
- “No puede ser” dijo el rey. “No lo creo.”
- “Puedes confirmarlo con tus propios ojos,” dijeron todos. “Cada tarde a eso de las cinco, Latif se escabulle del palacio hasta el ala Sur y en un cuarto oculto se reúne a escondidas, no sabemos con quién. Le hemos preguntado a dónde iba alguna de esas tardes y ha contestado con evasivas. Esa actitud terminó de alertarnos sobre su conspiración.”

El rey se sintió defraudado y dolido. Debía confirmar esas versiones. 
Esa tarde a las cinco, aguardaba oculto en el recodo de una escalera. Desde allí vio cómo, en efecto, Latif llegaba a la puerta, miraba hacia los lados y con la llave que colgaba de su cuello abría la puerta de madera y se escabullía sigilosamente dentro del cuarto.
- “Lo visteis” gritaron los cortesanos, “lo visteis?”
Seguido de su guardia personal el monarca golpeó la puerta.
- “¿Quién es?” dijo Latif desde adentro.
- “Soy yo, el rey,” dijo el soberano. “Ábreme la puerta.”

Latif abrió la puerta. 
No había nadie allí, salvo Latif. Ninguna puerta, o ventana, ninguna puerta secreta, ningún mueble que permitiera ocultar a alguien. Sólo había en el piso un plato de madera desgastado, en un rincón una vara de caminante y en el centro de la pieza una túnica raída colgando de un gancho en el techo.
- “¿Estás conspirando contra mi Latif?” pregunto el rey.
- “¿Cómo se te ocurre, majestad?” contesto Latif. “De ninguna forma, ¿por qué lo haría?”
- “Pero vienes aquí cada tarde en secreto. ¿Qué es lo que buscas si no te ves con nadie? ¿Para qué vienes a este cuchitril a escondidas?”
Latif sonrió y se acercó a la túnica rotosa que pendía del techo. La acarició y le dijo al rey:
- “Hace sólo seis meses cuando llegué, lo único que tenía eran esta túnica, este plato y esta vara de madera” dijo Latif. “Ahora me siento tan cómodo en la ropa que visto, es tan confortable la cama en la que duermo, es tan halagador el respeto que me das y tan fascinante el poder que regala mi lugar a tu lado… que vengo cada día para estar seguro de no olvidarme de QUIÉN SOY Y DE DÓNDE VINE”.

ASÍ ES:
NUNCA DEBEMOS OLVIDAR QUIENES SOMOS Y DE DONDE VENIMOS.
¡LA VIDA DA MUCHAS VUELTAS Y PODEMOS REGRESAR SIEMPRE AL MISMO LUGAR!

Jorge Bucay

jueves, 8 de mayo de 2014

El Escorpión

Un maestro del oriente vio a un escorpión cuando se estaba ahogando y decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el escorpión lo picó.
De la reacción de dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y se estaba ahogando de nuevo.
El maestro intentó sacarlo otra vez y otra vez el animal lo picó.
Alguien que estaba viendo al maestro se le acercó y le dijo:
- Disculpe, pero usted es terco, ¿cada vez que intente sacarlo del agua le va a picar?
El maestro respondió:
- La naturaleza del escorpión es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar.
Así que con la ayuda de unas hojas, el maestro sacó al escorpión y le salvó la vida.


"No cambie su naturaleza, si alguien hace algo malo, sólo tome precauciones. Algunos persiguen la felicidad, otros la crean. Preocúpate más por tu conciencia que por tu reputación. Debido a que tu conciencia es lo que eres y tu reputación es lo que otros piensan de ti. Y lo que los otros piensen, no es nuestro problema... ¡Es problema de ellos!"


jueves, 1 de mayo de 2014

Da todo lo que puedas dar

“¡No te fijes en cuánto das, sino en dar todo lo que eres capaz de dar; aunque sea poco puede ser la semilla de un gran árbol!”
Alejandro Jodorowsky

Hay quienes no se sienten con los méritos necesarios para realizar una gran obra. Esta fábula puede serles útil:

Un tirano no había encontrado mejor solución, cuando escaseaban los alimentos, que masacrar poblaciones enteras. Los aldeanos que lograban escapar formaban grupos guerrilleros, dedicándose a practicar infatigablemente, junto a sus mujeres e hijos, las artes marciales. Entre ellos había un idiota que, incapaz de manejar un arma, se dedicaba a la cocina.
Un día encontraron en una aldea devastada, como único sobreviviente, a un niño pequeño. Pensaron que sería una carga y que era mejor, ya que no tenía padres, dejarlo morir. Pero el idiota decidió adoptarlo. Ordeñó cabras, fabricó pañales con hojas, calmó la fiebre infantil con rocío. ¡El niño sobrevivió! Fue creciendo. El idiota le enseñó lo único que sabía: pelar papas.
El muchacho, sentado junto al fogón, veía a los hijos de los otros manejar las armas con maestría y lo embargaba un gran dolor. Cuando ya no pudo contenerse, insultó al bobo:
“¡Hombre ignorante, mira lo que has hecho de mí: un castrado bueno para nada! ¡Tengo fuerza para estrangular a diez tiranos y la estoy usando para remover el cucharón de una insignificante sopa! ¡Me avergüenzo de ti! ¡No eres mi padre! ¡Te abandono!”.
Y se fue a otras regiones en busca de nuevos guerrilleros. Con gran dificultad aprendió a pelear. Progresó más que todos. Llegó a jefe. Unió los grupos dispersos. Atacó al tirano y lo venció. Fue coronado rey. Un período de paz mitigó el sufrimiento de tantos años. Vino la prosperidad.
Desgraciadamente brotó una epidemia. La peste diezmó poblaciones enteras. El héroe convirtió a sus soldados en enfermeros. En una aldea, en medio de un montón de muertos, encontraron un bebé que lloraba al borde de la agonía. Nadie se quiso acercar a él por miedo a atrapar la terrible enfermedad.
Ya se iban, cuando vieron a un anciano harapiento acercarse al infante, alzarlo con ternura, morderse un brazo y calmar la sed del niño con su propia sangre. El rey reconoció al idiota de su infancia. Lo abrazó, llorando, y, por fin, se dio cuenta de sus méritos.
¡No te fijes en cuánto das, sino en dar todo lo que eres capaz de dar: aunque sea poco puede ser la semilla de un gran árbol!


Nota: Normalmente la gente no ve todo lo que se da, sólo ve lo superficial.

miércoles, 23 de abril de 2014

El ruiseñor y la rosa

Un ruiseñor vivía en el jardín de una casa. Todas las mañanas una ventana se abría y un joven comía su pan… mientras miraba la belleza del jardín. Siempre caían migajas de pan en el antepecho de la ventana. El ruiseñor comía las migajas creyendo que el joven las dejaba a propósito para él. Así, creció un gran afecto por aquel que se preocupaba en alimentarlo… aunque sea con migajas. Un día el joven se enamoró. Pero al declararse, su amada impuso una condición para retribuir su amor:

Que a la mañana siguiente él le trajese la más linda rosa roja.

El joven recorrió todas las florerías de la ciudad, pero su búsqueda fue en vano. Ninguna rosa… mucho menos roja. 
Triste, desolado, fue a pedir ayuda al jardinero de su casa. El jardinero declaró que él podría obsequiarla con petunias, violetas, claveles. Cualquier flor menos rosas. Ellas estaban fuera de temporada; era imposible conseguirlas en aquella estación.

El ruiseñor habiendo escuchado la conversación quedó con pena por la desolación del joven. Tenía que hacer algo para ayudar a su amigo a conseguir la flor. 
Entonces el ave buscó al Dios de los pájaros, quien le dijo:
- Tú puedes conseguir una rosa roja para tu amigo… pero el sacrificio es grande y podría costarte la vida!
- No importa, respondió el ave. ¿Qué debo hacer?
- Bien, tendrás que encaramarte en un rosal y allí cantar la noche entera, sin parar. El esfuerzo es muy grande; tu pecho puede no aguantar…
- Así lo haré, respondió el ave. ¡Es para la felicidad de un amigo!

Cuando oscureció, el ruiseñor se encaramó en medio de un rosal que quedaba enfrente de la ventana del joven. 
Allí se puso a cantar su canto más alegre, pues precisaba esmerarse en la formación de la flor. Una gran espina comenzó a entrar en el pecho del ruiseñor y cuanto más cantaba, más entraba la espina en su pecho. Pero el ruiseñor no paró. Continuó su canto, por la felicidad de un amigo. Un canto que simbolizaba gratitud, amistad. ¡Un canto de donación hasta de su propia vida!

Por la mañana, al abrir su ventana, el joven se detuvo delante de la más linda rosa roja, formada por la sangre del ruiseñor. Ni cuestionó el milagro, enseguida recogió la rosa.

Al ver el cuerpo inerte de la pobre ave, el joven dijo:
- ¡Qué estúpida ave! Teniendo tantos árboles para cantar, vino a posarse justamente en medio del rosal que tiene espinas. Por lo menos ahora dormiré mejor, sin tener que escuchar su tonto canto.

Es muy triste, pero desgraciadamente… 
Cada uno da lo que tiene en el corazón.

Y cada uno recibe con el corazón que tiene.

(Adaptación de “El Ruiseñor y La Rosa” de Oscar Wilde)

Pincha en lo siguiente:
http://jorgegarciarivas.blogspot.com/2013/04/23-de-abril-san-jorge.html

Saludos y gracias

Teoría de la creatividad

18 cosas que las personas altamente creativas no hacen igual que el resto
(Comparto lo que me parece bastante interesante)

La creatividad funciona de una forma misteriosa y a menudo paradójica. El pensamiento creativo es una característica estable, que define algunas personalidades, pero que también puede cambiar dependiendo de la situación y del contexto. A veces, la inspiración y las ideas vienen sin más, y luego, cuando más las necesitamos, no aparecen; el pensamiento creativo requiere un conocimiento complejo, si bien es completamente independiente del proceso de pensamiento.
(Me viene a la cabeza algo que leí hace poco: Los profesionales escriben libros, los aficionados necesitan inspiración)

La neurociencia ofrece una imagen muy compleja de la creatividad. Según plantean los científicos, la creatividad no es tan simple como la división entre las regiones derecha e izquierda del cerebro (la teoría dice que el hemisferio cerebral izquierdo es racional y analítico, mientras que el derecho es creativo y emocional). De hecho, se piensa que la creatividad implica numerosos procesos cognitivos, vías neuronales y emociones; aún no disponemos de una panorámica completa que explique cómo funciona una mente imaginativa.

Psicológicamente hablando, los tipos de personalidad creativa son difíciles de determinar, sobre todo porque son complejos, paradójicos y tienden a evitar el hábito o la rutina. No se trata de generalizar el estereotipo del "artista torturado", pero sí es verdad que los artistas suelen tener una personalidad compleja. Las investigaciones sugieren que la creatividad implica la unión de una multitud de rasgos, comportamientos e influencias sociales en una misma persona. "Es cierto que a la gente creativa le resulta difícil conocerse a sí misma, puesto que el yo creativo es más complejo que el yo no creativo", informa Scott Barry Kaufman, psicólogo de la Universidad de Nueva York que ha pasado varios años investigando sobre la creatividad. "Las cosas que sobresalen más son las paradojas del yo creativo… Las personas con mucha imaginación tienen una mente más caótica".

Aunque no existe la definición exacta de la "típica" persona creativa, hay algunos rasgos y actitudes que caracterizan a las personas altamente creativas.
Estas son 18 cosas que las diferencian del resto.

1. Sueñan despiertos

A pesar de lo que sus profesores les dijeran, las personas creativas saben que soñar despiertos no es, en absoluto, una pérdida de tiempo. 
Según Scott Barry Kaufman y la psicóloga Rebecca L. Mcmillan, ambos autores del artículo Ode To Positive Constructive Daydreaming [Oda a lo positivo y constructivo de soñar despierto], dejar que la mente merodee libremente puede contribuir al proceso de "incubación creativa". Por supuesto, muchos de nosotros sabemos por experiencia que las mejores ideas se nos ocurren de repente, cuando tenemos la mente en las nubes. Aunque nos puede parecer que soñar despierto es una actividad sin sentido, un estudio de 2012 sugiere que, en realidad, dicho proceso va ligado a un estado cerebral muy dinámico y exigente, pues conlleva conexiones y percepciones en relación con nuestra habilidad para captar la información frente a las distracciones. También se ha descubierto que soñar despierto activa los mismos procesos cerebrales que se asocian a la imaginación y la creatividad.

2. Lo observan todo

Las personas creativas se comen el mundo; ven posibilidades en cualquier lugar y están constantemente recopilando información que pueda servir para la expresión creativa. Como solía decir Henry James, "nada se pierde" en la mente de un escritor. La escritora Joan Didion siempre llevaba encima un cuaderno en el que anotaba cualquier observación sobre la gente y los acontecimientos con el fin de entender mejor las complejidades y contradicciones de su propia mente: "Por muy diligentemente que anotemos lo que vemos a nuestro alrededor, el común denominador de todo lo que vemos es siempre, de forma transparente y desvergonzada, el implacable 'yo'", escribió Didion en su ensayo "Sobre tener un cuaderno de notas". "Estamos hablando de algo privado, de fragmentos de la cadena mental que son demasiado cortos para usarlos, de un ensamblaje indiscriminado y errático que solo reviste significado para quien lo lleva a cabo".
(Este párrafo podría entrar en la entrada de hace pocos días de la "hoja en blanco" y de la frase "más vale lápiz pequeño que memoria grande")

3. Elaboran sus propios horarios de trabajo a su medida

Muchos grandes artistas afirman que cuando mejor hacen su trabajo es o por la mañana temprano o a altas horas de la noche. Vladimir Nabokov empezaba a escribir inmediatamente después de levantarse, a las 6 o a las 7 de la mañana; Frank Lloyd Wright decía que se había acostumbrado a levantarse a las 3 o a las 4 de la mañana, ponerse a trabajar durante unas horas, y luego volverse a acostar. Independientemente de cuál sea su horario, los individuos altamente creativos suelen saber en qué momento del día su mente está más activa, y en función de esto, organizan sus días.
(Yo empiezo a trabajar a bordo a las 4 de la mañana... interesante)

4. Se reservan unos momentos de soledad

"Para estar más abiertos a la creatividad, tenemos que ser capaces de usar nuestra soledad de forma constructiva. Debemos superar el miedo a estar solos", escribió el psicólogo existencialista estadounidense Rollo May. Con frecuencia, se describe a los artistas como personas solitarias. Aunque no siempre se cumple, la soledad puede ser una de las claves para llevar a cabo obras maestras. Para Kaufman, podemos volver a relacionar esta idea con el hecho de soñar despiertos; tenemos que concedernos momentos de soledad y, simplemente, dejar volar nuestras mentes. "Tienes que contactar con tu yo interior para poder expresar tus pensamientos más internos", explica. "Es difícil encontrar esa voz creativa si no mantienes ningún contacto con tu interior ni reflexionas sobre ti mismo".
(Estar embarcado, o no, pero al fin y al cabo, alejado, solo, muchas veces te ayuda a conocerte a ti mismo)

5. Saben aprovechar los problemas que les plantea la vida

Muchas de las historias míticas y de las canciones de todas las épocas han sido inspiradas por un drama o por un desamor; lo bueno de estos retos es que al final han servido como catalizador para crear arte. Los investigadores que estudian el crecimiento post-traumático, un ámbito de la psicología en auge, sostienen que mucha gente es capaz de emplear las dificultades y los traumas que sufrieron de pequeños para aumentar sustancialmente su creatividad. En concreto, se ha descubierto que los traumas pueden contribuir a que la gente desarrolle las áreas encargadas de las relaciones interpersonales, de la espiritualidad, el aprecio por la vida, la fuerza personal y, lo que es más importante para la creatividad, la capacidad de exprimir al máximo las posibilidades que te ofrece la vida. "Mucha gente es capaz de utilizar esto como la gasolina que necesitan para descubrir una perspectiva diferente de la realidad", afirma Kaufman. "En algún momento de su vida, se ha desmontado la visión que tenían del mundo como un lugar seguro [...], haciéndoles salir a la periferia a ver las cosas de una forma diferente, renovada; es esto lo que conduce a la creatividad".

6. Buscan nuevas experiencias

A la gente creativa le encanta lanzarse a probar nuevas experiencias, sensaciones y estados mentales. Esta apertura y amplitud de miras suele activar de manera significativa la creatividad. "Estar abierto a nuevas experiencias te lleva, la mayoría de las veces, a obtener logros creativos", asegura Kaufman. "Esta idea presenta muchas facetas diferentes, pero todas relacionadas entre sí: la curiosidad intelectual, la búsqueda de sensaciones, el no tener miedo a mostrar tus emociones ni tu fantasía. Lo que une a todas estas características es el camino hacia la exploración cognitiva y conductual del mundo, tanto interno como externo".

7. Se caen y vuelven a levantarse

La resiliencia prácticamente es un prerrequisito para el éxito creativo, afirma Kaufman. El trabajo creativo a menudo se describe como un proceso de fallos repetidos hasta acabar encontrando algo que encaja y que funciona. Las personas creativas, al menos las que tienen éxito, aprenden a no tomarse demasiado a pecho los errores. "La gente creativa fracasa, y los que son buenos de verdad fracasan más de una vez", escribió Steven Kotler, colaborador de Forbes, en una pieza sobre el genio creativo de Einstein.

8. Plantean grandes preguntas

La gente creativa es insaciablemente curiosa; normalmente, optan por cuestionar cualquier aspecto de la vida, e incluso cuando envejecen mantienen su sentido de la curiosidad. Ya sea mediante una conversación intensa o mediante una reflexión en solitario, las personas creativas observan el mundo a su alrededor y quieren saber por qué, y cómo, funcionan las cosas.

9. Observan a las personas

Son observadores por naturaleza y tienen curiosidad por la vida de los demás; a las personas creativas les suele gustar observar a la gente, y a menudo extraen algunas de sus mejores ideas de ahí. "[Marcel] Proust pasó la mayor parte de su vida observando a la gente, anotó sus observaciones, y las reflejó en sus libros", explica Kaufman. "Para muchos escritores, observar la vida de la gente es muy importante… Son buenos observadores de la naturaleza humana".
(Uno de los placeres de ir a tierra cuando llegas a puerto, es sentarte en una terraza, mirar a la gente, como camina o habla, o como mira)

10. Se arriesgan

Una parte del trabajo creativo implica correr riesgos; muchas personas creativas disfrutan del riesgo en diversos aspectos de su vida. "Existe una conexión profunda y significativa entre el riesgo y la creatividad, aunque a menudo se pase por alto", escribió Steven Kotler en Forbes. "La creatividad es el acto de fabricar algo de la nada. Requiere hacer públicas las apuestas mejor posicionadas en tu imaginación. No es un trabajo para los tímidos. Perder el tiempo, empañar tu reputación y no gastar demasiado bien el dinero son algunas de las consecuencias negativas que puede tener la creatividad".

11. Consideran que todo en la vida es una oportunidad para la expresión propia

Nietzsche creía que la vida y el mundo deberían considerarse obras de arte. Las personas creativas tienden a ver el mundo de esta manera, y a buscar constantemente cualquier oportunidad de autoexpresión en la vida diaria. "La expresión creativa es la expresión de uno mismo", afirma Kaufman. "La creatividad no es otra cosa que la expresión individual de tus necesidades, de tus deseos y de tu naturaleza única".

12. Siguen sus pasiones verdaderas

La gente creativa suele tener una motivación intrínseca; esto es, una persona creativa está motivada a actuar desde sus más internos deseos, en lugar de buscar el reconocimiento o las recompensas externas. Muchos psicólogos han demostrado que la gente creativa obtiene su energía de las actividades que le plantean desafíos, lo cual es una muestra de la motivación interna. Las investigaciones sugieren que sólo con pensar en los motivos intrínsecos que te mueven a hacer algo se puede activar la creatividad. "Los mejores creadores deciden implicarse con pasión en cuestiones complejas y arriesgadas que les proporcionan un importante sentido del poder por la capacidad de utilizar su talento", escriben M.A. Collins y T.M. Amabile en The Handbook of Creativity.

13. Salen de sus propias mentes

Kaufman señala que otro objetivo de soñar despierto es ayudarnos a salir de nuestra perspectiva limitada y explorar otras formas de pensamiento, que pueden ser una baza importante para el trabajo creativo. "Soñar despierto nos permite evadirnos del presente", explica Kaufman. "La misma red cerebral asociada con la imaginación está vinculada a la teoría de la mente; esta nos permite imaginar lo que está pensando alguien o fantasear sobre cómo será nuestro “yo” futuro". Otras investigaciones también señalan que inducir la "distancia psicológica" (es decir, pensar desde la perspectiva de otra persona o reflexionar sobre una cuestión como si fuera irreal o desconocida) puede activar el pensamiento creativo.

14. Pierden la noción del tiempo

Las personas creativas pueden pensar que cuando están escribiendo, bailando, pintando o expresándose, entran "en la zona", lo que se conoce como estado de flujo, que puede ayudarlos a crear a su máximo nivel de expresión. Dicho flujo es un estado mental en que un individuo va más allá de su pensamiento consciente para alcanzar un estado superior de concentración y calma sin esfuerzo. Cuando alguien alcanza este estado es prácticamente inmune a cualquier presión o distracción, sea interna o externa, que pueda entorpecer su actividad. Entras en esa zona cuando realizas una actividad con la que disfrutas y que se te da bien, pero que a la vez te plantea retos; es lo que define a un buen proyecto creativo. "[Las personas creativas] han descubierto su pasión, pero también han desarrollado su capacidad para entrar en el estado de flujo", asegura Kaufman. "Este estado mental requiere una conexión entre tus habilidades y la tarea que has emprendido".

15. Se rodean de belleza

Las personas creativas suelen tener un gusto excelente y, por ello, disfrutan de la belleza y se rodean de ella. Un estudio publicado recientemente en la revista Psychology of Aesthetics, Creativity, and the Arts reveló que los músicos (incluidos los miembros de una orquesta, los maestros de música y los solistas) muestran una alta sensibilidad e inclinación hacia la belleza artística.

16. Saben unir los puntos

Si hay algo que distinga a las personas altamente creativas del resto es la capacidad de ver oportunidades donde otros no las ven. Muchos artistas y escritores importantes han afirmado que la creatividad se basa en la capacidad de unir los puntos, algo que los demás probablemente nunca se habían planteado. En palabras de Steve Jobs: "La creatividad simplemente consiste en conectar las cosas. Cuando le preguntas a las personas creativas cómo han hecho algo, se sienten un poco culpables porque en realidad no han creado nada, sino que se han limitado a ver algo. Tras un tiempo, les resulta obvio, pues han sido capaces de conectar las experiencias que habían tenido y de sintetizar cosas nuevas".
(Todo está inventado, o casi todo)

17. Les gustan los cambios radicales

La diversidad de experiencias es crucial para la creatividad, afirma Kaufman. A las personas creativas les encanta alterar las cosas, tener nuevas experiencias y evitar que su vida se convierta en algo monótono y mundano. "La gente creativa tiene experiencias más diversas; la rutina es lo que mata esta diversidad de experiencias", explica Kaufman.

18. Encuentran tiempo para la meditación

Las personas creativas entienden el valor de la concentración mental, pues su trabajo depende de ella. Muchos artistas, emprendedores, escritores y otros trabajadores creativos, como David Lynch, consideran la meditación como una herramienta para conectar con su estado mental más creativo. La ciencia respalda la idea de que la meditación realmente puede activar el poder de la mente de muchas formas. Un estudio realizado en 2012 por un equipo holandés señala que algunas técnicas de meditación promueven el pensamiento creativo. Las prácticas de meditación pueden ir ligadas a una mejora de la memoria y de la concentración, a un mayor bienestar emocional, a una disminución del estrés y de la ansiedad, y a una mayor claridad mental; todo esto puede fomentar la capacidad de pensamiento creativo.


(Moraleja: CREA y no destruyas)

viernes, 18 de abril de 2014

La abuela y el abogado

Los abogados jamás deberían hacerle una pregunta a una abuela si no se encuentran preparados para la respuesta.

Durante un juicio, en un pequeño pueblo de Arequipa, el abogado acusador llamó al estrado a su primer testigo, una mujer de avanzada edad.

El Abogado se acercó y le preguntó:
- "Sra. Sánchez, ¿sabe quién soy?"
Ella respondió:
- "Sí, lo conozco, Dr. Garza. Lo conozco desde que era un niño y francamente le digo que usted resultó ser una gran decepción para sus padres. Siempre miente, cree saber de todo, es muy prepotente, abusivo, engaña a su esposa y lo peor de todo, manipula a las personas. Se cree el mejor de todos cuando en realidad no es usted nadie. Claro está que sé quién es Ud."
El Abogado estaba perplejo sin saber exactamente qué hacer. Apuntando hacia el fondo de la sala le pregunta a la Sra. Sánchez:
- "¿Conoce al abogado de la defensa?"
Nuevamente ella respondió:
- "Por supuesto. También conozco al Dr. Sánchez desde que era un niño. Es flojo, medio marica, y tiene un problema con la bebida. No puede tener una relación normal con nadie y es el peor Procurador del Estado. Sin mencionar que engañó a su esposa con tres mujerzuelas diferentes. Una de ellas era la esposa suya. ¿Recuerda? Claro que lo conozco. Su mamá tampoco está orgullosa de él".
El abogado de la defensa casi cae muerto.
Entonces el Juez llama a los dos abogados para que se acerquen al estrado y les dice:
- "Si uno de ustedes, par de pelotudos imbéciles, le pregunta a esta vieja de mierda si me conoce a mí, lo mando a la silla eléctrica."


Moraleja:

"Más sabe la vieja por vieja que por demonio"

jueves, 10 de abril de 2014

Malas costumbres

Tenemos la mala costumbre...

La mayoría de nosotros vive pensando que esto será eterno. Que somos inmortales y que las desgracias sólo le pasan al de al lado. Vivimos inmersos en una ignorancia que nos hace débiles y sólo lamentamos lo ocurrido cuando ya es demasiado tarde.


Y es que…

Tenemos la mala costumbre de dejar para luego, de reír poco y de querer hacerlo mañana. Tenemos la mala costumbre de echar de menos, en lugar de hacerlo de más. La mala costumbre de usar los "luegos" y no los "ahoras". Luego te llamo, luego te escribo, luego te contesto, luego nos vemos. Y obviamente nunca llamó, nunca escribió, nunca contestó y nunca fue visto. 
Tenemos la mala costumbre de querer tarde. De valorar tarde. De pedir perdón demasiado pronto. Debería haber un número máximo de perdones. Perdonar nos hace grandes, de acuerdo, pero cuando tienes que perdonar todos los días, al final un "lo siento" se convierte en el comodín de cualquier pretexto injustificado, innecesario e inmerecido. Tenemos la mala costumbre de defender al malo y descuidar al bueno. De contar mentiras tra la rá y de tener que hacer un máster para descubrir verdades. Mantenemos en nuestra vida “amigos” porque sí y llenamos nuestras agendas de compromisos a los que realmente no queremos ir. Tenemos la mala costumbre de sentirnos mal por decir "no" y de creernos mejores por decir "sí".


Tenemos la mala costumbre de esperar a un cáncer, a una mala noticia o a una llamada de que alguien querido se nos fue, para tomar las riendas de nuestra vida y empezar a apreciar cada puesta de sol, cada mañana que te levantas de la cama y cada luna que abrazas en tu almohada. Tenemos la mala costumbre de usar el descuido a diario, olvidando que los pequeños detalles importan, que los pequeños detalles construyen grandes caminos y que cada lunes, puede ser el mejor día de la semana. 
Tenemos la mala costumbre de quejarnos por todo, de culpar siempre al otro porque claro, tú eres un ser perfecto y nunca, nunca, haces nada. Siempre es la parte contraria. Decimos muy pocos "te quieros" y hacerlo por primera vez es como “buf que va, no vaya a ser que se asuste”. ¿Asustarse de qué? ¿Cómo una persona puede asustarse porque alguien le quiera?.

Asústate si algún día te vas a la cama sin sentir que quieres a otra persona.

Asústate el día que te vayas a dormir sin decirle a esa persona lo importante que es para ti.

Asústate cuando no le des besos a tu madre y a tu padre.

Asústate cuando seas incapaz de abrazar a alguien y sentir esa sensación tan extraordinaria que producen los abrazos.

Asústate cuando las defensas de tu cuerpo se hayan vuelto inmunes al dolor ajeno.

Y cuando veas una injusticia y no hagas absolutamente nada para remediarlo.

Asústate cuando pases un solo día sin ayudar a alguien.

Asústate de verdad, porque créeme, estás muerto.


Y además es que…

Tenemos la mala costumbre de trabajar demasiado, de cargar con una mochila llena de cosas innecesarias y de comer más de lo que nuestro cuerpo necesita. Tenemos la mala costumbre de creernos mejores que los demás, de bailar poco, fumar mucho y respirar a medias. Tenemos la mala costumbre de ir caminando por las calles de nuestra ciudad mirando al suelo, o a nuestro teléfono móvil. ¿Alguna vez te has dado cuenta de lo bonitos que son los edificios de esas calles por las que pasas a diario? Por no hablar de la luz de las estrellas.

Tenemos la mala costumbre de empezar el gimnasio la semana que viene. De cuidarnos cuando ya es demasiado tarde y de tomar vitaminas cuando estamos enfermos. Tenemos la mala costumbre de creer que el pelo de aquella es mejor que el nuestro. Que su suerte es nuestra desdicha y de compararnos como si fuésemos presa de alguien que busca en comparadores de Internet. 
Tenemos la mala costumbre de medirnos por nuestros estudios o por nuestra altura. De confundir la belleza con la delgadez y de creernos que no somos capaces de conseguirlo, porque alguien una vez así, nos lo hizo creer. Y no fue nadie más que tú mismo.

Tenemos la mala costumbre de apuntarnos a clases de idiomas, cuando ni si quiera dominamos el nuestro. De querer conocer mundo y viajar lo más lejos posible cuando aún, nos quedan lugares maravillosos por descubrir en nuestra propia tierra. Tenemos la mala costumbre de comer animales, de contaminar el mundo y de lavar la ropa en vez de nuestras conciencias. Tenemos la mala costumbre de escuchar poco y hablar demasiado. De dar consejos y juicios de valor sin ser conscientes del poder que pueden llegar a tener nuestras palabras. Dejamos demasiado pronto y tenemos muy poca paciencia. Objetos de usar y tirar, sin importarnos lo más mínimo su destino. Tenemos la mala costumbre de creernos que lo sabemos todo. Cuando realmente, no tenemos idea de nada. 

Wasapeamos mucho, 
dormimos demasiado y follamos poco.


Nos pasamos media vida o vida entera, soñando esa vida perfecta que nos gustaría tener. Cuando somos ajenos a que realmente la vida perfecta es ahora. Es cada momento, cada instante de los segundos que marca el reloj de tus días. Es cada oportunidad, cada sonrisa, cada beso y cada vez que te enamoras. ¡ENAMORÉMOSNOS TODOS LOS DÍAS DE NUESTRA VIDA! No pongas barreras a tu corazón y deja los prejuicios para aquellos que llevan el cartel de "cobarde" escrito en tinta permanente. Ni con disolvente se va.


Empieza a acostumbrarte a esta vida que a veces es dura. Terriblemente dura. Pero no te lamentes ni te vayas nunca a la cama habiendo hecho daño alguien. Habiendo dejado para luego esos "ahoras" que nunca llegaron. No habiendo cumplido ese sueño que tanto querías, no habiendo hecho unos kilómetros de más ese día porque tu cuerpo estaba cansado. No permitas que alguien fallezca para luego recordarlo y decirle mirando su foto, cuánto le querías. No dejes que la rutina o la sensación de eternidad descuide lo verdaderamente importante de tu vida.

En definitiva, no dejes que la mala costumbre sea la invitada de honor en los días que te quedan por vivir a partir de hoy.

Quiere ahora, no mañana.



Moraleja marinera:

"Hay que follar más y joder menos"

domingo, 6 de abril de 2014

Presta atención: ¿Tú qué harías?

Mañana pondré la respuesta y podéis leer vuestros comentarios. 
HOY VA LA RESPUESTA Abajo la tienes. 

Noche lluviosa

Estás conduciendo tu coche de dos plazas en una noche de tormenta terrible.
Pasas por una parada de autobús donde se encuentran tres personas esperando:

1. Una anciana que parece a punto de morir.
2. Un viejo amigo que te salvó la vida una vez.
3. El hombre ideal, o la mujer de tus sueños.

¿A cuál llevarías en el coche, habida cuenta que sólo tienes sitio para un pasajero?

Piensa muy bien tu respuesta...


Yo sinceramente llevaría a la anciana. 


RESPUESTA

Éste es un dilema ético-moral que una vez se utilizó en una entrevista de trabajo.

Podrías llevar a la anciana, porque va a morir y por lo tanto deberías salvarla primero.

O podrías llevar al amigo, ya que él te salvó la vida una vez y estas en deuda con él.

Sin embargo, tal vez nunca vuelvas a encontrar al amante perfecto de tus sueños.

Uno de los aspirantes en esa entrevista fue contratado (de entre 200 aspirantes) por su magnifica respuesta.

¿Quieres saber cuál fue?

¿QUÉ DIJO?

Simplemente contestó:

“Le daría las llaves del coche a mi amigo, y le pediría que llevara a la anciana al hospital; mientras, yo me quedaría esperando el autobús con la mujer de mis sueños”.

¿Te gustó la historia?

Pues así es la vida, por ello debes de tener siempre muy presente aquella trillada frase de que:

“Un problema planteado correctamente es un problema prácticamente resuelto”

La moraleja es que prestemos más atención a lo que hacemos, decimos o leemos.

Espero que te haya agradado la lección, y mejor aún, que te sea de utilidad.

lunes, 24 de febrero de 2014

El burro y el campesino

Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar algo que hacer.
Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo, el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.

Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo.

El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente. Luego, para sorpresa de todos,se aquietò después de unas cuantas paladas de tierra.

El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio… Con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra.

Muy pronto todo el mundo vio sorprendido como el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando…

La vida va a tirarte tierra, todo tipo de tierra… el truco para salir del pozo es sacudírsela y usarla para dar un paso hacia arriba.

Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba. Podemos salir de los más profundos huecos si no nos damos por vencidos… Usa la tierra que te echan para salir adelante.